lunes, 3 de diciembre de 2012

Entrevistas LN

Lunes 03 de diciembre de 2012 | 01:31

Ricardo Piglia: "La Ley de Medios hace posible que haya otras voces"

Uno de los escritores más destacados de la Argentina habla de la escritura como modo de resistencia; analiza el enfrentamiento entre el Gobierno y los medios y explica por qué cree que "con los Kirchner el discurso político se ha hecho más concreto"
Por Verónica Dema | LA NACION
Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

Hace más de cincuenta años que registra una versión de su vida en un diario, páginas que inauguró a los 16 cuando su papá perseguido por la dictadura se vio obligado a exiliarse en Mar del Plata. Después vinieron los primeros cuentos y más tarde las novelas (publicó cuatro), la última de las cuales, Blanco nocturno, se editó en 2010. Ricardo Piglia, el autor de Respiración artificial, un escritor que es un clásico de la literatura contemporánea, conversa sobre su proceso de creación, sobre la escritura como resistencia y adelanta su nueva novela.
También aporta su mirada sobre la política actual, se refiere al enfrentamiento de relatos entre el Gobierno y los medios, cuenta cómo fue su paso por la televisión pública y explica por qué el discurso de los Kirchner es el más concreto del de todos los presidentes argentinos anteriores. Cree que es un avance que el discurso político se parezca a las discusiones que se tienen en la vida cotidiana. También está esperanzado en la aplicación de la ley de medios: "Espero que permita que circulen otros relatos".
-¿Cuándo supo que sería escritor? ¿Qué fue lo primero que escribió?
-Es difícil encontrar el momento. Recuerdo algunos que después retrospectivamente he encontrado importantes. Empecé a escribir un diario cuando tenía 16 años y veo eso como algo que inició un tipo de relación diferente con la experiencia. La literatura también es eso: una relación con la experiencia donde uno está al mismo tiempo viviendo y registrando. Bastante tiempo después de haber empezado a escribir el diario, empecé a escribir algunos cuentos.
-¿Cómo fue el día en que decidió empezar a escribir un diario?
-Mi padre era peronista y por una serie de problemas políticos en el 57 decidió mudarse. Nos fuimos de donde yo había nacido, en Adrogué, donde también había nacido mi madre. En ese momento estaba en tercer año del secundario y viví esa mudanza, aunque eran 400 kilómetros, como un destierro, como si fuera un cambio drástico, un exilio. Y recuerdo que mientras la casa estaba siendo levantada en algún momento me puse a escribir en un cuaderno, quizá tratando de retener ese momento, esa sensación de pérdida. Me parece que los relatos empezaron a avanzar porque mientras iba escribiendo ese diario me di cuenta de que, como no tenía experiencia, casi no me pasaba nada -como a todo el mundo-, lentamente empecé a inventar algunas cosas dentro de lo que había sido hasta ese momento la idea de registrar lo que estaba viviendo. Entonces, ciertas cuestiones que aparecían en el diario como historias empezaron a desarrollarse por su lado y fueron los cuentos.
-¿Está trabajando en alguna obra ahora?
-Sí, estoy escribiendo una novela. Sucede en EE.UU y está ligada también a ciertas experiencias mías allá, donde he estado viviendo por quince años. Es una historia ficcional pero que tiene como base algunas experiencias propias. Está bastante avanzada, no se aun cuándo estará terminada pero estoy trabajando en eso centralmente.

La resistencia peronista

-Sobre la resistencia peronista, que aparece en varios cuentos y en alguna novela: ¿Por qué escribir sobre eso?
-Eso está muy ligado a la historia de mi padre. Después del 55 estuvo conectado -aunque no era un gran activista- con gente que estaba luchando o imaginaba que luchaba por el regreso de Perón. Entonces hay recuerdos de infancia bastante nítidos de señores en mi casa que yo miraba con cierta distancia pero que tenían ese aire de la lucha un poco sin futuro, esa sensación de ver a un grupo de vencidos o con perspectivas de triunfo muy remotas y que sin embargo insisten en una suerte de práctica que en realidad empieza a tener sentido en la práctica misma, más allá del objetivo que se tenga.
-¿Ese es un espacio propicio para desarrollar una novela?
-En mi caso sí, también conozco escritores que admiro y trabajan desde otro lugar, desde la experiencia más cotidiana. En mi caso tiendo a pensar los libros como algo que intenta ir más allá, superar ese ritual de la vida cotidiana de la repetición y buscar historias o personajes que excedan ese universo cotidiano.
-¿Compartió con su padre esos escritos?
-No tanto. El conoció mis textos habitualmente después de que se publicaron. Se trata de esa distancia que uno tiene respecto al mundo de los padres. También diferían las cosas que él hacía y que yo no quería hacer. Nunca fui peronista, por ejemplo. Ahí encontré una forma de tomar distancia respecto de la experiencia de mi padre, a quien siempre admiré, por otra parte.
"Nunca fui peronista, por ejemplo. Ahí encontré una forma de tomar distancia respecto de la experiencia de mi padre, a quien siempre admiré, por otra parte"

-¿Por qué en esa época firmó textos como Renzi, su alter ego?
-En realidad escribí algunos prólogos y traducciones y ensayos firmados con el nombre de Renzi paralelamente a la aparición del personaje, que está desde el primer libro, Las invasión, que se publica en el 67. En el 65 publico una traducción de Hemingway firmada por él, después una antología del cuento policial -y el prólogo y las notas son de Renzi-. Empiezo lentamente a construir un personaje que está viviendo una vida que acompaña mi propia experiencia. El es un personaje del que me gustaría contar toda su vida en mis libros.
-¿Tenía miedo de firmar con su nombre?
-Después retrospectivamente uno le da a eso un cierto sentido. El sentido que le veo es que cualquier historia que yo cuento siempre va a haber un punto de referencia personal, propio; en todas las historias que he estado contando él siempre está aunque no forme parte de la trama de manera directa. Entonces es como si fuera una voz que yo tengo ahí más allá de lo que esté sucediendo en la historia. Siempre es para mí un ancla, un punto de referencia con la realidad. También en una época lo hice porque no podía firmar, pero eran otras épocas políticas más complicadas. Ahí también usé el nombre de Renzi.

Literatura y revolución

Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

- Uno de los cuentos de su primer libro, La invasión, fue premiado por Casa de las Américas: ¿Cuál fue la importancia de la revolución cubana en los escritores de su generación?
-Fue muy decisiva. En la cultura de izquierda, que es un mundo que surge en esos años muy ligado a la caída del peronismo y, sobre todo, a la ilusión de construir una cultura que no estuviera tan próxima a lo que habían sido las tradiciones de izquierda en la Argentina, como podían ser las tradiciones del partido comunista o ciertas tradiciones de una literatura social que nosotros criticábamos y discutíamos. Más bien intentábamos tratar de ver si era posible construir una cultura de izquierda que estuviera vinculada a la vanguardia estética, que rompiera un poco con los clisé que la izquierda venía trayendo desde los años 30. La revolución cubana dio un giro a esa cultura de izquierda más tradicional cuando aparecieron estos jóvenes, con [Ernesto, el "Che"] Guevara.
-¿Qué significó ser premiado allí?
-Para todos los escritores de mi generación Casa de las Américas fue siempre una referencia esos años. Fue importante para mí. Ellos me invitaron a La Habana porque el libro se publicó primero allá que en Buenos Aires. Ese fue un viaje que hice con [Rodolfo] Walsh, con [Francisco "Paco"] Urondo,[León] Rozitchner, en una especie de viaje iniciático. Duró casi tres meses. Yo no había ido nunca a Europa y para ir a Cuba en ese entonces había que dar una vuelta por Europa, de modo que fue -sobre todo en aquellos años, antes de que los soviéticos empezaran a tener un peso muy decisivo en la experiencia cubana- para nosotros clave en la cultura de izquierda.
-¿Cuándo surge la intención de entrevistarlo a Walsh?
-Eso fue en el 67, él estaba publicando sus primeros libros. El había leído mis cuentos, de modo que tuvimos una amistad desde el 67. A la entrevista se la hice en el 70. Era natural para mí sentarme a conversar con él. Sólo que entonces grabé esa conversación. Estaba haciendo en ese momento una colección que consistía en publicar una nouvelle, un cuento largo, con una entrevista. Hice una con [Juan Carlos] Onetti, otra con Walsh. Era un momento de gran politización. Lo que me interesó de Walsh es que entendió bien y mantuvo por separado la no ficción, el testimonio -y puso ahí el contenido político más directo-, de la ficción, a la que dejó más con una lógica propia, sin entorpecer, dicho entre comillas, la ficción con imperativos sociales o con sus exigencias, ni pretendió que la literatura tuviera que hacerse cargo de ese tipo de cosas. Para mí esa distinción es muy importante. En términos de la no ficción esa característica de él de ir a buscar esas historias y elaborarlas con gran destreza fue importantísimo en su experiencia.
-¿En la máquina de La ciudad ausente hay una crítica al periodismo?
-Implícitamente. Yo creo que esa novela está escrita con la sensación de que todavía quedaban cosas que había que decirlas. Había como un relato social que circulaba en la sociedad frente a lo que era una versión muy estabilizada en los años 90 sobre la situación. La novela no es sólo eso, pero esa máquina de contar historias es una máquina que, en cierto sentido, cuenta una serie de historias que han sido relegadas de la superficie de la sociedad. Luego también la historia empieza a avanzar en la línea de que había distorsiones, modificaciones de los relatos.
-Ahora se usa mucho el término relato; se habla del relato oficial y el de los medios: ¿cree que eso está muy marcado?
-Uno puede identificar versiones y construcciones. Porque un relato en definitiva puede entenderse como un modo de establecer relaciones de causa-efecto que parezcan naturales. La narración, en general, establece en la experiencia caótica y confusa que tenemos de la vida la sensación de una linealidad, de una causalidad. Uno podría tomar esa metáfora para decir que la política estatal establece ese tipo de tradiciones de organizar un sistema de causalidades y que también podría encontrarse eso en el discurso periodístico.
-¿La ley de medios puede ayudar a que los relatos se multipliquen y se reduzca ese enfrentamiento de relatos?
-Espero que sí. Y espero que ese enfrentamiento no se traslade a todos los ámbitos. Los enfrentamientos políticos no tendrían que trasladarse de manera mecánica a ámbitos que no son propios, por ejemplo, la cultura. Habría que encontrar en la cultura las diferencias, los matices y las contradicciones propias de ese ámbito. Nadie puede negar que, respecto de los medios, han habido discusiones a lo largo de los años de cómo construyen la realidad. Entonces, la ley de medios tiene la virtud de imaginar una posibilidad donde haya muchos lugares en los que esas cuestiones circulen. Eso es algo que debemos celebrar. Posibilidades de que haya otras voces, otros espacios.
"Los enfrentamientos políticos no tendrían que trasladarse de manera mecánica a ámbitos que no son propios, por ejemplo, la cultura"

-¿Le parece que los intelectuales quedan un poco presos de esos relatos enfrentados y así imposibilitados de trabajar en los matices?
-Tengo la sensación de que las discusiones o las conversaciones de los intelectuales son muy generales. Me parece que sería bueno que esas discusiones se ataran a conocimientos específicos en el caso de los intelectuales. No me parece que uno tenga que opinar todo el tiempo sobre todo y estar dando opiniones sobre situaciones con las cuales no tiene una relación inmediata de experiencia y de práctica. La politización empieza por el espacio propio.

El rol del canal público

Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

-¿Cómo vivió la experiencia de trabajar en el Canal público?
-Inicialmente empezamos conversando con los amigos de la biblioteca nacional, con Horacio González. Ellos tenían la intención de de ver si se podía hacer algo en relación a la cultura y la literatura. De esas conversaciones fuimos avanzando hasta tener la propuesta de Canal 7, que actuó muy abierto y que sostuvo todo el proceso de elaboración de ese programa con mucha energía y con mucha libertad. También a mí me pareció que era un modo de decir que uno podía estar ligado a espacios manteniendo la autonomía y la visión propia. Me parece muy importante que empecemos a dejar de lado esa especie de clasificaciones previas a las posiciones.
-¿No tuvo miedo de que se lo tildara de kirchnerista?
- (risas) No, para nada.
-¿Ve al canal público como "el canal del gobierno"?
-Me parece que hay en el canal programas con una orientación política clara, pero no veo que todo lo que se programa ahí esté asociado de esa manera.
"Me parece que hay en el canal [público] programas con una orientación política clara, pero no veo que todo lo que se programa ahí esté asociado de esa manera"

-¿Cuál cree que es la función de la TV pública?
-La televisión pública tiene, por un lado, que responder a las demandas y necesidades de la sociedad en su conjunto y, por otro lado, tiene todo el derecho a poner posiciones políticas definidas, porque no me parece que eso sea contrario con la postura de un canal público. Yo he visto canales públicos en EE.UU. en los que también se discuten posiciones políticas que están ligadas a debates inmediatos a la política.
-¿Se sintió cómodo?
-No me sentí nunca incómodo en el desarrollo del programa, salvo por tener muchas cámaras. Ser profesor tiene algo siempre de teatral, siempre supone una situación más o menos dramática, teatral y me parecía que eso era interesante para llevar a la televisión. Por otro lado, creo que hay un prejuicio. En la televisión se habla muchísimo, más de lo que se debería. Veo pocas imágenes y muchas palabras. Entonces, por un lado la televisión era, es un espacio donde se discuten muchas cosas y por lo tanto hay como una costumbre de escuchar lo que se está diciendo.
El discurso político vs el discurso intelectual -Usted dijo en algún momento que la política se define en la utopía: ¿Podría explayarse en esa idea?
-Algo de eso hay respecto de ciertos tipos de tradiciones. La utopía como la ilusión de una sociedad mejor, como el horizonte de expectativa respecto de cómo imaginamos que podemos llegar a ser. No trabajar con la realpolitik ni con lo inmediato. En ese sentido valoro mucho esa ilusión de poder pensar en un futuro en el que algunos de los conflictos se hayan resuelto.
-En Crítica y ficción cita una anécdota de Sarmiento cuando le rechazan el discurso inaugural como presidente. ¿Allí se patentiza la contradicción entre el discurso intelectual y el político?
-Lo menciono porque me pareció muy interesante para entender algunos elementos de la política en la Argentina. Sarmiento, un gran escritor, que llega de hecho a presidente de la República por su capacidad extraordinaria de convencer con la palabra y haber tenido alguna de las intervenciones escritas más extraordinarias en esos años, cuando llega a presidente estaba la expectativa de qué iba a decir cuando tomara la palabra. Pero el discurso de aquel que mejor había escrito en el siglo XIX fue rechazado. Entonces al primer discurso de Sarmiento no lo escribe él. Ahí hay una contradicción entre lo que se puede decir desde la política, los marcos que pone la política en el uso del lenguaje y las posibilidades que se pierden entonces.
En estos años hemos visto, y es una experiencia que debemos valorar de los Kirchner, que el discurso político se ha hecho más concreto y menos abstracto, menos general. Es clásico que si uno escucha a los presidentes argentinos anteriores lo que encuentra son grandes generalidades y nunca definiciones específicas de cuestiones concretas. Me parece que en ese sentido el discurso político ha cambiado para bien, he empezado a escuchar un discurso político que se parece a las discusiones que se tienen en la vida cotidiana

Ley de Medios

Lunes 03 de diciembre de 2012 | Publicado en edición impresa

El Gobierno avanzará contra el Grupo Clarín sin esperar a la Justicia

Sabbatella dijo que la ley de medios se aplicará desde el viernes aunque no haya fallo; los grupos que anunciaron su readecuación casi no tendrán cambios
Por José Crettaz | LA NACION
El presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Martín Sabbatella, lo afirmó ayer públicamente: "No vamos a esperar el fallo del juez [Horacio] Alfonso para aplicar la ley de medios". El Gobierno comenzó así la cuenta regresiva hacia lo que espera sea una jornada épica: el 7 de diciembre, cuando termina el plazo fijado por la Corte Suprema para la medida cautelar que protege al Grupo Clarín del desguace al que lo obliga el artículo 45 de la ley de servicios de comunicación audiovisual.
El directorio de Afsca, que Sabbatella integra junto con los también kirchneristas Ignacio Saavedra, Claudio Schifer y Eduardo Seminara, dejó en claro que los grupos de medios que se "presenten voluntariamente" tendrán más de un año para adecuarse. El organismo dictó el viernes pasado dos reglamentos que regirán el proceso de adecuación a la norma: uno para las propuestas voluntarias y otro para las transferencias de oficio.
El 7-D, tal como lo espera el Gobierno, sólo será posible cuando esos reglamentos se publiquen en el Boletín Oficial, porque hasta ahora sigue vigente la resolución 297/2011, que da 30 días a los grupos de medios para que, una vez vencido el plazo previsto en el artículo 161, presenten sus propuestas de adecuación. Esos reglamentos derogan expresamente "toda norma de la Afsca que a ellos se opongan". Por eso, el plazo vencerá el viernes, a las 17.
Sin embargo, en el reglamento que regirá la adecuación voluntaria el organismo deja expresamente aclarado que los plazos podrían ser todavía más laxos porque "el silencio de la administración" no implicará la aprobación, con lo cual el statu quo podría extenderse en el tiempo mientras Afsca analiza la propuesta.
Ayer, el organismo difundió las propuestas de adecuación de cinco grupos de medios: Manzano-Vila, Cristóbal López, Ick, Jenefes y Aldrey Iglesias. Del análisis de la escueta información ofrecida se desprende que la situación de esos grupos respecto de su cobertura y relevancia prácticamente no se verá modificada en la realidad, aunque sí en los papeles.
A su vez, el titular de la Afsca cuestionó que "sólo uno de los grupos se ha negado a la adecuación a la norma" y dijo que "así, no está queriendo cumplir con la ley".
En declaraciones radiales, Sabbatella explicó que el 7 de diciembre "es la fecha que estableció la Corte Suprema como límite a la medida cautelar", y negó que el Gobierno vaya a esperar un fallo definitivo del juez Horacio Alfonso, tal como lo indicó la Corte Suprema la semana pasada. "Vencen los plazos para la adecuación voluntaria. Todos los grupos deben presentar el plan para la adecuación voluntaria. Esperamos que todas las empresas lo hayan presentado porque la ley es para todos", señaló.
En línea con lo que planteó Sabbatella, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, aseguró que después del 7 de diciembre, con la plena vigencia de la ley de medios, "Clarín no va a desaparecer, tendrá casi el mismo poder, pero a partir de ahora habrá más voces".

Manzano

El ex ministro menemista José Luis Manzano y su socio Daniel Vila -dueños del Grupo Uno Medios- propusieron repartirse en partes iguales la cableoperadora Supercanal (que mantiene abierto un concurso de acreedores desde hace 14 años) y seguirían siendo socios en varias radios y canales de televisión, entre ellos América TV. "Barbarita Vila (hija de Daniel) asumiría la titularidad de una licencia de radio FM en Cuyo", informó la Afsca. Según el organismo, Manzano-Vila prevén transferir 11 licencias: una de TV satelital (negocio en el que no operan desde 1999), siete de cable (cuyas localidades no se identificaron) y tres de radio "a distintos ex socios minoritarios del Grupo Uno".
Según el balance de la Afsca, Manzano-Vila sólo tenían 50 licencias de cable, pero Supercanal opera en más de 60 localidades y la ley exige una licencia por localidad. Además, los mendocinos pondrán en venta otras 16 licencias: ocho de cable, dos canales de TV abierta (en Junín, Buenos Aires y San Rafael, Mendoza) y seis estaciones de radio (en Mendoza y Rosario, ciudades en las que conservan múltiples emisoras). Además, prevén desprenderse de la señal América 24 (no se explicó cómo se hará la transferencia de esa señal "con los bienes afectados a su funcionamiento", como prevé la ley, dado que esos bienes son los mismos que utiliza el canal América TV, que seguirá en manos de los empresarios).
La Afsca aprobó de hecho la transferencia de las radios de Daniel Hadad a Cristóbal López y aceptó esta semana que este último revenda dos de esas emisoras y una frecuencia de TV abierta en Capital, que usa para emitir C5N. En el área metropolitana ese canal de noticias también se ve actualmente en abierto por la plataforma estatal de TV digital terrestre, con lo cual no se verá afectada su cobertura.
La familia Ick, de Santiago del Estero, que hasta ahora operaba una empresa holding, la cerrará y repartirá la propiedad de las licencias entre los distintos integrantes del clan, uno de los cuales reducirá su participación en una empresa de servicios públicos, ahora incompatible con la titularidad de medios audiovisuales.
El empresario español Aldrey Iglesias "propone desprenderse de dos AM que se encuentran en incompatibilidad con la ley" en Mar del Plata, mientras mantiene su participación en la licencia de cable que opera, en esa ciudad, en sociedad con el Grupo Clarín. La Afsca no informó cómo sorteará el impedimento de que ciudadanos o empresas extranjeras tengan el control de medios. Radiovisión Jujuy, de Guillermo Jenefes, actual vicegobernador de esa provincia y ex senador kirchnerista que votó positivamente la ley de medios, propuso desprenderse de una licencia no identificada en la capital provincial y presentó "documentación" en la que indica que con eso se encuentra "dentro del marco de la ley". Jenefes controla esa empresa por medio de su esposa y sus hijos.
Mientras el statu quo mediático más allá del Grupo Clarín parece quedar a salvo de la épica del 7-D , la administración Kirchner ya largó los festejos en todo el país con una serie de recitales en que actúan bandas y artistas vinculados públicamente al gobierno, como Teresa Parodi y Víctor Heredia, que ayer actuaron en la plaza de Morón, distrito que gobierna el partido de Sabbatella..
Del editor: qué significa.
El Gobierno está dispuesto a avanzar contra Clarín a toda costa. No sólo no esperaría un fallo judicial, sino que también se dispone a interpretar la ley

Ley de Medios

Lunes 03 de diciembre de 2012 | Publicado en edición impresa

Szpolski-Garfunkel y Alicia Kirchner, detrás del primer canal de TV aborigen

El 7D comenzará a transmitir Wall Kintun TV, que se presenta como la primera señal mapuche
Por José Crettaz | LA NACION
El denominado 7D comenzará a emitir en Bariloche Canal 8 Wall Kintun TV, que será presentado como el primer canal de televisión de los pueblos originarios derivado de la ley de servicios de comunicación audiovisual. Sin embargo, entidades aborígenes sostienen que esa emisora no cumple con lo que prevé la nueva norma para medios de naciones indígenas y advierten que el canal está vinculado con los empresarios kirchneristas Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, y con Matías Melillán , funcionario de Ministerio de Desarrollo Social, que conduce Alicia Kirchner, e integrante del consejo asesor de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca).
Consultado por LA NACION, Szpolski negó cualquier vínculo: "No es así, la confusión se debe a que director de ese canal [el productor Pablo García] fue gerente de programación de CN23 y es actualmente director de contenidos televisivos de Grupo Veintitrés", explicó por Twitter el empresario, que también negó que su empresa haya prestado o donado equipamiento a aquella señal, información que circula en Bariloche. Voceros del emprendimiento afirman que el equipamiento fue aportado por "distintos organismos del gobierno nacional".
García, que se presenta como "constructor de señales de TV" tiene en su currículum el desarrollo de los dos canales de Szpolski-Garfunkel: la cadena de noticias hiperoficialista CN23 y la señal de música Vibra. Esos dos canales se emiten por la plataforma estatal de televisión digital abierta en el 90% del país (aunque la ley de medios sólo permite a privados cubrir el 35% de la población). Una de las primeras piezas audiovisuales producidas por García y su equipo para el nuevo canal es un spot publicitario, con voz en off del relator Víctor Hugo Morales, difundido ampliamente por las pantallas de Grupo Veintitrés.

El canal pertenece a la Cooperativa de Servicios Audiovisuales Mapuche, asentada en el barrio El Pilar e integrada por quince jóvenes mapuches. La semana pasada, la diputada provincial bonaerense de origen mapuche Rita Liempe (del partido Unidad Popular, liderado por Víctor De Genaro) presentó ante la Afsca un pedido de informes para conocer, entre otras cosas, "si el verdadero alcance del artículo 151 de la ley [referido a los medios de pueblos originarios] entiende que una organización, asociación civil, cooperativa o fundación, puede revestir el título de pueblo originario" y cuál es el papel desempeñado por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), en la órbita de Alicia Kirchner como el Instituto Nacional de Economía Social (INAES), donde reviste Melillán.
"Los pueblos originarios están siendo usados como pantalla para decir que se está cumpliendo con la ley de medios y para hacer creer que los indígenas están totalmente integrados en la sociedad argentina cuando nuestras comunidades no tienen ni agua", dijo Liempe a LA NACION.

Para Newen Loncowan, integrante del grupo fundador de la señal, "el canal nació en relación al artículo 151 de la ley de medios audiovisuales, que establece el derecho de los pueblos originarios a acceder a radios AM y FM y un canal de televisión abierta". Diego Pereira, otro de los referentes, dijo a la agencia gubernamental Télam: "Al principio generaremos dos programas, uno de entrevistas a luchadores sociales, trabajadores, gente de la cultura y la calle, y otro de debate".
Además de algunos contenidos vinculados con temáticas indígenas, Wall Kintun TV transmitirá los noticieros de Canal 10 de General Roca, que pertenece a la gobernación de Río Negro, a cargo del kirchnerista Alberto Weretilnec, y que hasta ahora no se ve en Bariloche. También incluirá contenidos de Encuentro, canal del Ministerio de Educación de la Nación. Por la mañana, transmitirá por televisión un programa de Radio Nacional Bariloche. Aunque funciona en la sede del gobierno rionegrino en esa ciudad, conocido como Centro Administrativo Provincial, la señal se presenta como un canal "no estatal" en la plataforma Idea.me, donde busca recaudar $16.800 para su puesta en marcha (hasta ahora, lleva recaudados menos de $5000 provenientes de 11 donaciones).
En Bariloche, la nueva señal competirá al aire con el Canal 6 del Grupo Clarín. Para la productora general de Wall Kintun TV, Inalen Antillanca, "ese no es un dato menor". El mes pasado, durante la inauguración del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Antillanca recibió de la Presidenta y del jefe de Afsca, Martín Sabbatella, un reconocimiento por ser "el primer canal indígena de Argentina en el marco de la ley de servicios de comunicación audiovisual". En cambio, en el mismo acto, la licencia para operar ese canal fue entregada por Cristina Kirchner al gobernador rionegrino Weretilnec.
"Hoy organizaciones sociales ligadas estrictamente al kirchnerismo son las beneficiarias de la ley de medios en connivencia con el INAI y una mayoría de organizaciones territoriales de Kolina, el Movimiento Evita, La Cámpora o el mismo Ministerio de Desarrollo Social. Ahí están las 45 solicitudes que menciona el Afsca y que no son de pueblos indígenas, y el canal de televisión de Bariloche, que tampoco es un pueblo", explicó Daniel Segovia, presidente del Consejo Nacional Indígena, vinculado a la CGT.
De hecho, Matías Meillán es dirigente de Kolina -corriente política fundada por la hermana de Néstor Kirchner- y representante de pueblos originarios designado mediante el decreto 1559/2012 por la presidenta Cristina Kirchner en el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual a propuesta de esas naciones indígenas. "¿Qué pueblo indígena eligió o propuso a Melillán para ese cargo? ¿Cuándo se hizo esa elección? ¿Con qué método?", se preguntó Segovia, que se refiere al funcionario como "aborigen K".
Hasta donde se sabe, Melillán y Szpolski sólo coinciden en que ambos son vecinos de San Martín de los Andes, territorio históricamente mapuche de donde el dirigente kirchnerista es oriundo y donde el empresario kirchnerista tendría una casa de descanso bautizada "La vereda de enfrente".
Durante el tratamiento de la ley de servicios de comunicación audiovisual, Melillán representó a la Confederación Mapuche (personería jurídica Nº 360/76) en las audiencias públicas que se hicieron sobre la iniciativa. En diciembre de 2011, una nueva conducción de la Confederación Mapuche denunció "la intervención con dinero y logística" del Gobierno nacional a través del INAI: "Financia punteros y presiona para cooptar adeptos. El límite más grave es haber comprado a valiosos hermanos que a cambio de un contrato o de un subsidio han cerrado un pacto de silencio cómplice ante las graves violaciones de derechos que ocurren a diario en todo el país".
En la Argentina hay alrededor de 750 comunidades (lugares geográficos donde los aborígenes viven en comunidad) pertenecientes a 31 pueblos originarios. Esas comunidades están inscriptas en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas (Renaci), un listado que existe desde los años 80. Según Afsca, están en trámite 45 licencias para pueblos originarios, pero esos expedientes no corresponden a comunidades sino a organizaciones territoriales con participación indígena (como Tupac Amaru, de la kolla jujeña Milagro Sala), anotadas en un registro ad hoc creado en 2010.
"No hay medios de comunicación ni autorizaciones para pueblos originarios como reza el artículo 151 de la ley, puesto que no existía en 2009, fecha de tratamiento de la norma, ni existe en la actualidad un registro nacional de pueblos indígenas, como exige la Ley 23.302 de creación del INAI, que data de 1985", aseguró Segovia, también kolla y oriundo de Humahuaca, Jujuy. De hecho, el INAI ni siquiera tiene página web propia.
Con la colaboración de Soledad Maradona, desde Bariloche

Escenas de la inteligencia militante

La película de Néstor es en su contra

El cineasta Guillermo Raffo vio Néstor Kirchner, la película, y cree que no es una película, aunque no sabe qué es. Sólo que es algo hecho sólo para que lo vea Cristina y que, pese a su pasión hagiográfica, en realidad es en contra del ex presidente.

Por Guillermo Raffo
01/12/12 - 07:48
La película de Néstor es en su contraAfiche. Paula de Luque, una directora militante que no logró santificar a Kirchner y que niega haber hecho "una propaganda".
Descontábamos que no iba a ser como Don’t Look Back, ni como Nixon. Los antecedentes de Néstor Kirchner, la película clausuraban toda posibilidad de ambivalencia o reflexión. Pero podría haber sido a favor, podría haber aspirado a cierta eficacia extra-cinematográfica en la línea de Michael Moore, quien nunca nos convenció de nada pero a su público algo le vende. Tal vez la primera versión, de Adrián Caetano, haya sido algo así. La que nos tocó, porque siempre ligamos las peores versiones de todas las cosas, es la de Paula de Luque: una hagiografía imposible cuya ambición declarada –hacer de Néstor un santo– es tan extrema como su incapacidad para conseguirlo.
Coincido con una apreciación minoritaria de la crítica: la película de Néstor no es una película, y es deprimente que la prensa y los exhibidores la hayan tratado como si lo fuera. Pero también es cierto que uno se maneja con las categorías que tiene, y en ningún lugar del mundo existe un sistema para evaluar un artefacto semejante. Tampoco es la primera vez que algo que no es una película se da en los cines. Desde aberraciones casuales como las de Warhol hasta excentricidades prodigiosas como la que filmó Herzog con enanos, muchas veces terminamos en un cine viendo algo que no está hecho para ver ahí. A veces funciona igual, y a veces no. Las juzgamos “películas” sólo por el lugar que ocupan, así como decimos que Forster es intelectual o Wainfeld periodista.
El mayor problema de la película de Néstor –la llamaremos “película” a falta de una convención previa que la defina mejor– es independiente del soporte: no está hecha para que la veamos nosotros, ni quienes aman a Néstor, ni quienes dudan de Néstor, ni las enormes mayorías a las cuales Néstor no podría importarle menos. Está hecha para que no la vea nadie, salvo Cristina. La película de Néstor son los deberes. Es una exhibición ritual de fidelidad, una ofrenda que sus responsables entregan a quien el destino convirtió en sacerdotisa, como si sacrificaran una cabra. Es otra cultura.
Desde las primeras imágenes queda claro que estamos presenciando una conversación ajena, en la cual el Chino Navarro y sus amigos demuestran lo que aprendieron durante estos años. Se escucha la voz en off de Emilio del Guercio, malvendiendo la memoria de Spinetta –algo que ya había intentado hacer, infructuosamente, cuando Spinetta estaba vivo– y asimilando aquella “generación del rock” a la juventud maravillosa que sin haber existido nunca es hoy motor y anhelo de la liturgia kirchnerista. Hay una transacción de algún tipo ahí, cuyos detalles no se revelan.
El discurso no se aparta un milímetro de la ortodoxia. Pero como es muy corto –el kirchnerismo maneja, con suerte, cuatro o cinco conceptos básicos– se ve obligado a repetir lo mismo muchas veces. “La generación que desplegó sus mejores sueños, luchaban por un país distinto, etc.” Después de un rato empieza a sonar forzado y mecánico, poco convincente incluso para quien crea que aquellos sueños existieron y tenían algo que merezca ser rescatado. Aparecen algunas perlas de honestidad accidental. Imágenes de archivo muestran columnas de Montoneros mientras alguien dice: “Parecía que no íbamos a tener otra oportunidad”.
La película fracasa en su intento de convertir a Néstor en preso político de la dictadura. Ni con el respaldo explícito de Chávez consigue revestir de entusiasmo las diatribas de un presidente que leía mal y pronunciaba “temporalidat”, “acsoluto” y “ocjetivo”. Pero nada de esto importa, porque la película no es para nosotros. Nos está haciendo el favor de dejarnos verla.
Detrás de la película –o debajo, a pesar de sí misma– hay otra mejor, sin embargo, por lo menos durante su primera mitad, y es una película sobre la mafia. Empieza cuando uno de los fieles tocados por la mano de Néstor dice: “Mi vieja trabajaba en el minist... eeeh… en el Hotel Ibis.” Es inconcebible que algo así se les haya escapado a todos, pero ahí está, seguido inmediatamente por la señora que pensaba que su hijo había delinquido al saquear un supermercado, hasta que Alicia Kirchner la convenció de que “no era él el culpable” sino andá a saber quién: la fatalidad, Clarín, Superman.
La mafia da trabajo a cambio de lealtad, y eso es exactamente lo que hace Néstor con cada uno de los conversos que acuden después a dejar su testimonio. No resuelve el problema de quienes están en una situación similar, porque eso tendría algo que ver con la política. Los salva sólo a ellos, a quienes deciden acompañarlo. Los compra. Los va comprando de a uno. Ese fue el estilo que usó Néstor para gobernar y está expuesto en la película con la candidez de quien ni se imagina que algo así pueda ser objetable. Al famoso balbuceo no positivo, la película contrapone un primer plano de Néstor girando despacio con la mirada fija en –supuestamente– Cobos, insinuando revancha, retribución, vendetta.
La mafia es la familia, y ésa es la única máxima que cita Máximo como legado moral de su padre: “Ustedes son familia.” No vemos entrevistas a ministros, amigos ni compañeros de trabajo, pero sí a la mamá de Kirchner, a la de Cristina, y a las hermanas e hijos de ambos, con la excepción de Florencia. Tienen que estar –porque “son familia”– aunque no digan mucho; iluminándonos sólo esporádicamente cuando algo se les escapa: un gesto, una pausa que reconocemos propia de sus parientes más famosos, o la explicación que ofrece la madre de Cristina para su elección de novio: “El era similar a ella en inteligencia. El era militante, como ella”.
En inteligencia Paula de Luque también parece similar a ellos. Ante la opinión de que su película era una pieza de propaganda, replicó: “No es una propaganda”. Una propaganda, lo dijo dos veces; es un milagro que haya terminado la secundaria. Su inteligencia militante es marca de estilo y excede los previsibles planos de gaviotas y flores sobreexpuestas en el campo. Incluso las imágenes más atractivas –viejos rollos en Súper 8 que muestran a Kirchner joven– están filmadas por alguien que parece venir de otro planeta: los protagonistas caminan hacia la cámara fija, o aparecen parados, invariablemente de frente. Su comportamiento es anterior al kinetoscopio, como si no se hubieran dado cuenta de que eso no es una cámara de fotos, como si la imagen en movimiento acabara de inventarse. La única excepción, lo único lindo de verdad, son las breves imágenes de la fiesta de casamiento. Néstor parece Jarvis Cocker y todos se mueven como personas. El camarógrafo que contrataron ese día no tenía inteligencia militante.
Al revés de lo que pasa en las películas de verdad, las dos películas de Néstor –la ofrenda ritual y la de la mafia– se desintegran cuando aparece, tarde, el primer conflicto. Hasta entonces veníamos siguiendo la simple historia del personaje noble que con esfuerzo y pasión va consiguiendo lo que quiere. Pero en cuanto aparece el primer obstáculo –en este caso, el conflicto con el campo– el héroe sigue de largo. Pierde y no se da cuenta. Tampoco hay consecuencias. Pasa lo mismo con todo el resto. Nada tiene consecuencias en la película del kirchnerismo y, por lo tanto, cuanto más tiempo pasa, menos se parece a la vida. Termina con una escena extraña en la cual quienes dieron su testimonio aparecen juntos y en silencio, con el pelo flameando en el viento, mirando el cielo, esperando a los marcianos.
No todo es desdeñable: Scioli aparece bastante. Y Alberto Fernández también, festejando chistes en una reunión de Carta Abierta. Están Coscia, Tristán Bauer, Mazure en cámara lenta. Se ve la Constitución Nacional consumida por las llamas de Fuerza Bruta. Y se ve clarito el pizarrón durante la votación de la Ley de Medios, con 146 votos afirmativos y tres en contra. Todos ellos vivieron tranquilos ahí, en el kirchnerismo. Hicieron lo que hicieron. Gracias a la película de Néstor va a ser más difícil olvidarse.

*Escritor y cineasta.

el canal se defiende

"Vamos a presentar un plan de adecuación", dice Telefe

La empresa asegura que cederán las licencias que exceden la ley y niega la vinculación con la filial local de Telefónica.

Por R.P.
01/12/12 - 11:26
"Vamos a presentar un plan de adecuación", dice TelefeHeber Martinez. El vocero de Telefé indicó que están calculando cuánto perderán al adecuarse.
En el debate sobre los medios que se exceden en licencias de cara al 7D Telefe quedó en el ojo de la tormenta y se la acusa de no cumplir con la Ley de Medios en tres puntos: el porcentaje de capital extranjero, el presunto vínculo con una empresa de servicios públicos (Telefónica Argentina) y un exceso en el 35% de cuota de mercado. El Gerente de Relaciones Institucionales del canal, Heber Martínez, explica cada cuestionamiento y confirma que se desprenderán de licencias de TV.
—¿Presentarán un plan de desinversión?
—La Ley plantea que se puede tener hasta diez licencias (de TV abierta). Nosotros tenemos nueve pero cubrimos más del 35% de la audiencia potencial. La Afsca nos dijo que estamos excedidos (un 45%), por eso vamos a desinvertir, reconocemos que tenemos más del 35% de cobertura. No sé cuántas licencias se van a entregar, estamos trabajando en eso. Vamos a presentar el plan de adecuación antes del 7D y queremos preservar a nuestros empleados.
—¿Cuánto podría perder?
—La semana que viene vamos a tener bien ese número. Desinvertir genera entregar licencias, estamos cerrando eso dependiendo de la localidad.
—Otro punto es la presunta relación con Telefónica de Argentina.
—No hay ningún tipo de vinculación societaria ni ejecutiva con Telefónica de Argentina. El artículo 25 (de la Ley) dice que una empresa de servicios públicos no puede tener medios. Los accionistas de Telefe son Enfisur y Atlántida Comunicaciones, quienes toman las decisiones con Telefe. Y una empresa controlante que es Temarsa. Después hay muchas sociedades hasta que llegás a Telefónica de España. Entonces, ¿quién es el inversor de Telefe? Telefónica de España. ¿Quiénes toman las decisiones? Enfisur y Atlántida. No hay ningún nivel de decisión de Telefónica de España sobre Argentina, que es una empresa que controla, invierte mejor dicho, en medios de comunicación.
—Pero Telefe está compuesta en un 80% por Atlántida Comunicaciones, que a su vez tiene como accionistas a Telefónica Media de Argentina y Telefónica Holding de Argentina.
—Telefónica Media Argentina no es Telefónica de Argentina. Eso es Temarsa, que es la compañía de medios de Telefónica de España.
—En el artículo 31 de la Ley se establece que se “considerará las sociedades controlantes y controladas”, ¿no podemos pensar que, indirectamente, Telefónica de España, y por ende Telefónica de Argentina, manejan Telefe?
—No. Las empresas de servicios públicos no pueden tener medios acá. Por eso Telefónica de Argentina no tiene ningún vínculo, y no puede tener medios. Los abogados lo interpretaron desde el punto de vista técnico y aportamos la documentación.
—En el noticiero siempre hay notas y productos de Telefónica de Argentina.
—Pero hay de todos, hay de Movistar, de Claro, de Speedy, Arnet y Fibertel. Es un noticiero que tiene una línea editorial amplia. Fibertel es anunciante y por eso lo ves. De ahí a tener relación, no la tenemos porque son dos compañias distintas.
—¿Por qué sacaron de la Web una parte de la historia donde decía que son “parte del Grupo Telefónica desde 2000”?
—La página audiovisual se renovó toda, y eso fue un cambio en el texto. No negamos que somos de Telefónica de España.
—También se cuestiona que no cumplen con el 30% de límite de capital extranjero.
—Como todo lo que compramos fue anterior a la Ley de Bienes Culturales (2002) que establece un limitante de 30% para medios de propiedad extranjera, no rige tal restricción. Si viene una empresa nueva deberá adecuarse al 30%. En ese sentido, la Ley establece las restricciones cuando llega la propiedad extranjera, que son similares a la ley de Bienes Culturales, que no está derogada

del blog de artemio lopez

méxico: volvió el pri y convoca acuerdo nacional



En un país vapuleado por el neoliberalismo en la última década y estragado por el narcoterrorismo, leemos sobre la asunción de Peña Nieto:


Los partidos mexicanos firman su versión de los Pactos de la Moncloa


Las tres principales fuerzas políticas, el PRI, el PAN y el PRD, suscriben un acuerdo nacional para el crecimiento, el empleo y la competitividad tras la toma de posesión de Peña Nieto


cerramos el ciclo lynyrd skynyrd : free byrd




"Free Bird" es un himno de Lynyrd Skynyrd. Comienza con una lenta balada de piano, con tono de órgano gospel, un slide de guitarra, y en esta gran versión en vivo , aproximadamente cinco minutos de guitarra solista en forma de un duelo de guitarras.

BBC Radio 2 considera "Free Bird" la base del rock en la radio, comparable solo con "Stairway to Heaven" de Led Zeppelin.

La revista Rolling Stone la colocó en el puesto 191 ° de su lista de las 500 Mejores Canciones de todos los tiempos. También la revista Guitar World la ubica en la posición #3 en su lista de los 100 mejores solos de Guitarra en la historia...

0800- luzbelito, exorcizando a alto guiso



La Iglesia Italiana, siempre a la vanguardia, marca el camino a seguir por sus pastores.

Cómo reaccionará Monseñor Bergoglio frente a esta nueva línea pastoral que llega desde la madre patria? Cambiará la modalidad de asistencia espiritual a nuestros ni ni ? Leemos ?

Milán abre una línea directa para exorcizar fieles


En la diócesis más grande de la ciudad italiana se duplicaron los pedidos. La demanda es tal que no dan abasto para atenderlas personalmente y necesitan derivar casos

El jefe de los exorcistas de la ciudad desde 1995, Monseñor Angelo Mascheroni, señaló que su diócesis duplicó el número de especialistas -de seis a 12-, pero que los casos se han multiplicado tanto que ha conocido colegas que llegan a atender a 120 personas por día.

“Con tan poco tiempo, apenas podía ofrecerles una rápida bendición. Eso no es suficiente”, dijo Mascheroni. Según su punto de vista, deberían atenderse no más de cuatro casos por jornada.

La línea telefónica estará habilitada de lunes a viernes de 14:30 a 17:00 horas y su servicio consistirá en guiar al interesado hacia el exorcista más cercano. “De esa manera no tendrá que viajar lejos”, explica el prior, encargado de distribuir por la ciudad los centros de atención personalizada.

Pero ¿por qué ha crecido tanto la demanda para exorcizar a milaneses? Mascheroni explica que no se trata de personas poseídas por el diablo, sino que son básicamente padres que buscan ayuda para controlar a adolescentes descarriados...

Completo acá
2012 | En la última semana presentaron sus planes a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual

Cinco grupos ya hicieron su propuesta para adecuarse a la Ley de Medios

Son Uno, Indalo, La Capital, Ick y Radiovisión Jujuy. De esta manera, pueden decidir qué licencias venden, a quién y por qué monto. En caso de que existan observaciones, las empresas tendrán diez días para hacer las rectificaciones.

1 2 3 4 5
Info News
Info News
Info News
Por:
Tiempo Argentino
El viernes 7 es la fecha límite establecida por la Corte Suprema de Justicia para que los grupos de medios que no se ajusten a los parámetros establecidos en la nueva ley presenten su propuesta de adecuación. Según informó la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), cinco conglomerados ya acercaron su plan. Faltan otros 16. Entre ellos, el Grupo Clarín.
Fuentes del organismo que preside Martín Sabbatella destacaron que, en caso de que existan observaciones, las empresas tendrán diez días para hacer correcciones. Ese documento, finalmente, será analizado por el directorio de la AFSCA. A pesar de que aún no fue firmado el reglamento, se subrayó que este punto no está en duda.
A finales de la semana pasada, varias compañías que explotan licencias de radio y televisión acercaron sus propuestas. Se trata de los grupos Uno, Indalo, Radiovisión Jujuy, La Capital e Ick. Al proponer un plan de adecuación, por ende, las empresas tienen derecho a decidir qué activos venden, a quién y por qué monto. En cambio, si no se presentara un plan, como se especula en el caso de Clarín, sería la AFSCA quien definiría qué vender, a quién y por un valor obtenido a través de una cotización.
El Grupo Uno propuso dividir entre sus socios originales parte de las licencias, conformando nuevas unidades productivas a cargo de cada socio o en vinculaciones que, a título personal, "no presentan incompatibilidades entre sí". Además, prevén transferir once licencias de medios y vender dieciséis licencias y tres registros.
En trazos generales, esta es la conformación propuesta por Uno: Supercanal (empresa de cable en concurso judicial) quedaría con 18 licencias, con la participación de José Luis Manzano en un 7,5% de las acciones, y el resto distribuidas entre los acreedores del concurso homologado y socios minoritarios. Alfredo Vila Santander conformaría una nueva sociedad independiente de Supercanal, con la cual operaría 15 licencias de cable junto con siete licencias de radios en el interior del país. A su vez, junto a Daniel Vila, se harían cargo de explotar dos canales de televisión y una radio en la zona de Cuyo. Por otra parte, Vila y Manzano compartirían la sociedad que opera seis licencias, entre ellas América TV (con otros socios) y radio La Red; y Barbarita Vila asumiría la titularidad de una FM en Cuyo. Por último, prevén transferir once licencias a compradores ya propuestos y poner a la venta otras dieciséis.
En el caso del Grupo Indalo –que adquirió el control societario a Daniel Hadad de parte de las empresas que explotaban licencias de manera condicionada a la aprobación del AFSCA–, propone transferir dos licencias de FM en la Ciudad de Buenos Aires y la señal de UHF.
Desde Mar del Plata, el Grupo La Capital, del empresario Aldrey Iglesias, propone desprenderse de dos emisoras de AM que se encuentran en incompatibilidad con la ley. A su vez, pretende mantener su participación en la licencia de servicio de cable que opera junto con el multimedios Clarín.
El Grupo Radiovisión Jujuy incluyó en su propuesta desprenderse de la licencia de UHF operativa en la ciudad de San Salvador. También presentó ante la AFSCA la documentación respecto de la situación de las licencias de radio que opera en la ciudad capital y las de Perico y General San Martín, argumentando que se encontrarían dentro de la ley.
En Santiago del Estero, el Grupo Ick pretende una desvinculación societaria entre sus accionistas como estrategia para cumplimentar lo que marca la nueva normativa. De este modo, Néstor Ick –su principal accionista– reduciría su presencia accionaria en la empresa de energía local a un porcentaje menor al 10%, tal como establece la ley, y transferiría su participación en la licencia de cable que opera en la capital provincial, quedando con el control de la licencia de CASTV –canal 7– y una licencia de radio en la misma ciudad. La participación en el cable (compartida con Supercanal) también será transferida. Gustavo Ick se haría cargo del control mayoritario en la empresa de energía, dejando su presencia en las licencias de servicios audiovisuales. «
"no vamos a esperar el fallo"
Martín Sabbatella, titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), ratificó ayer que el próximo viernes, 7 de diciembre, vence el plazo para que los diferentes grupos de medios del país se adecuen a la nueva legislación y negó que esté en evaluación intervenir a alguna empresa de Clarín.
"No vamos a esperar el fallo del juez Alfonso para aplicar la ley de Medios", sostuvo Sabbatella, al negar que el gobierno vaya a aguardar a esa decisión para implementar la norma.
El funcionario cuestionó que "sólo uno de los grupos se ha negado a la adecuación a la norma", en referencia a Clarín, y dijo que "así, no está queriendo cumplir con la ley". En declaraciones a Radio 2 de Rosario, Sabbatella explicó que el 7 de diciembre "es la fecha que estableció la Corte Suprema como límite a la medida cautelar". Y agregó: "Vencen los plazos para la adecuación voluntaria. Todos los grupos deben presentar el plan para la adecuación voluntaria. Esperamos que todas las empresas lo hayan presentado porque la ley es para todos", señaló.
El presidente de la AFSCA indicó que "no está previsto" nombrar un interventor en alguna de las empresas del Grupo Clarín, más allá de que el multimedios presente o no un plan de adecuación.
Grupo UNO
Planteó dividir entre sus socios originales parte de las licencias del grupo mendocino, conformando nuevas unidades productivas a cargo de cada socio o en vinculaciones que, sostuvo la compañía, "no presentan incompatibilidades entre sí".
Grupo ICK
El grupo de Santiago del Estero propuso una desvinculación societaria entre sus accionistas. Entre otras modificaciones, Néstor Ick reduciría su participación en la empresa de energía provincial a un porcentaje menor al 10 por ciento.
La Capital
Propiedad del empresario Aldrey Iglesias, maneja varias licencias de radio en Mar del Plata. Propone desprenderse de dos emisoras de AM. A su vez, pretende mantener su participación en la licencia de cable que opera con Clarín.
Indalo
Planteó transferir dos licencias de FM en CABA y la señal de UHF. Es el grupo que adquirió el control societario a Daniel Hadad de parte de las empresas que explotaban licencias de manera condicionada a la aprobación del AFSCA.
Radiovisión
Propuso desprenderse de la licencia de UHF operativa en la ciudad de San Salvador de Jujuy. Y sobre la situación de las licencias de radio que opera en la ciudad capital y las de Perico y General San Martín, sostuvo que estarían dentro del marco legal

tiempo argentino

 
 

Cada vez más grande

Deportes

¡Vélez campeón! El equipo que dirige Ricardo Gareca se quedó con el Torneo Inicial por ese 2-0 a Unión y la derrota de Lanús. A una fecha del final, fiesta de la grande en el Amalfitani. “Porque este año, de Villa Luro...”
En la edicion impresa

Definen hoy si quedan libres los 70 alumnos del Nacional

Sociedad

El rector del Colegio Nacional Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, volverá a reunirse hoy con docentes, padres y parte de los 70 estudiantes de quinto año que quedaron en condición de "libres" a raíz de una "vuelta olímpica" que dieron para celebrar el fin de curso, festejo que está prohibido por el reglamento interno de la institución.
En la edicion impresa

"El reggae era una selva desconocida"

Espectaculos

Esta legendaria banda del reggae local, liderada por Chelo Delgado, acaba de lanzar Cuestión de tiempo, un nuevo álbum, retomando una carrera que fue pionera en los años '80 y que conoció el éxito masivo en la década del '90. Hay una lista de hits que no todos saben que pertenecen a La Zimbabwe, por ejemplo "Traición a la mexicana", "Loco de atar".
En la edicion impresa

Ultimas Noticias

Desde INFOnews.com

La presidenta recibe a Correa y viaja a la Cumbre del Mercosur

Argentina

Se reunirá también con el presidente de Austria, que llegó al país con una comitiva de 40 empresarios. El viernes participará de la primera cumbre con Venezuela como miembro pleno del bloque sudamericano. Luego de que los médicos le recomendaran cancelar el viaje que iba a realizar a Perú para participar de la Cumbre de la Unasur, la presidenta Cristina Fernández retomará su agenda esta semana con encuentros bilaterales con el presidente de Austria Heinz Fischer y con el de Ecuador, Rafael Correa.
En la edicion impresa