viernes, 1 de agosto de 2014

Grondona y el default

Grondona y el default

Seguramente esta semana de fines de julio de 2014 expondrá como pocas veces a los actores de nuestra Argentina  y a sus intereses. 

María Herminia Grande.
María Herminia Grande.
Con pocas horas de diferencia ocurrieron dos hechos de relevancia para la vida política argentina. Murió Julio Grondona y Kicillof no acordó con los fondos buitres. Más allá de los tecnicismos, confusiones, enredos, Argentina entró en default. Hasta donde hemos conocido y vivido sobre situaciones parecidas, el default no es un mérito, es un gran problema con consecuencias traumáticas. Sin embargo la atención de la clase política argentina estuvo centrada en los funerales de Grondona. Sucesión de avisos fúnebres en los diarios, elogios. Hasta viejos adversarios lo despidieron como un grande. En muy pocas horas la corrupción de la AFA desapareció, el empobrecimiento de los clubes de fútbol desapareció, la violencia en el fútbol desapareció, la ausencia de la hinchada visitante no es problema y rápidamente don Julio Grondona pasó a ser el hombre a imitar. Y según los entendidos difícil de reemplazar. El ídolo que falleció concentró en sí el manejo del negocio del fútbol nacional durante 35 años, e incursionó en la FIFA. Su velatorio mostró que quienes en vida le besaban el anillo le rindieron el último homenaje. La política de los políticos argentinos se deslumbra por Grondona, algunos lo hacen públicamente, otros en un estricto off, admiran la construcción que del poder hizo Grondona. Lo que es peor, todos por la mañana, frente al espejo, se "ven Grondona".
Al cumplir dos siglos nuestra patria, escribí en su oportunidad en esta misma columna sobre las asignaturas pendientes del Bicentenario. Claramente aparecían la educación y el apego a la ley. De las últimas pruebas PISA del año 2013 se desprenden los siguientes datos: el aprendizaje en las escuelas argentinas está estancado desde hace 12 años, Argentina bajó otro escalón en el ranking de educación: quedó 59ª entre 65 países. La peor falla: el 53,6% de los alumnos evaluados no pueden reconocer la idea principal de un texto, ni realizar inferencias sencillas, ni hacer comparaciones o contrastes. En otras palabras, no entienden lo que leen. En la región, a Uruguay, México, Chile, Brasil y Costa Rica les fue mejor. La prueba tiene tres ejes: matemática (el foco principal de esta edición), lectura y ciencias. Un ejemplo cierra lo dicho: sólo 5 de cada 100 chinos no entienden matemáticas. 65 es el número de alumnos argentinos que sobre 100 no entienden matemáticas. Ante la evidencia de los datos recuperar el liderazgo en educación que tuvimos a principios del siglo XX suena más a utopía que ha concreción.
En cuanto al apego a la ley, cabe recordar que no es neutro haber vivido desde el año 30 interrupciones democráticas. Si bien desde 1983 a la fecha hemos recuperado la continuidad democrática, una justicia en mora, corrupta y permisiva provoca dudas en la población sobre la importancia del apego a la ley. La acumulación de causas de corrupción, la aparición de nuevos actores dentro de ella como los carteles del narcotráfico y su involucramiento con los poderes fundantes del sistema democrático, nos alejan también en este plano del objetivo del apego a la legalidad. Debemos los argentinos acostumbrarnos al respeto a la ley y a su cumplimiento.
Al comenzar este análisis decíamos que esta semana el problema argentino se mostró sin tapujos. Además de incrementar la deuda de las asignaciones pendientes, la educación y el apego a la ley, lo que con mayor vehemencia emerge es la crisis política por la sucesión en el poder.

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