lunes, 8 de agosto de 2011

prensa hegemonica

Campaña sucia, capítulo dominical

Clarín y La Nación siguen intentando forzar la renuncia del juez Zaffaroni

Publicado el 8 de Agosto de 2011
En sendas editoriales, sus columnistas domingueros insisten con que, de una u otra manera, debe dar un paso al costado y dejar su lugar en la Corte Suprema. ¿Cuáles serían las formas? Por las buenas, o sea dimitiendo; o por las malas, es decir a través de un juicio político impulsado por los legisladores de la oposición.
La campaña de los medios hegemónicos para instalar, reforzar el escándalo y dañar políticamente al juez de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Raúl Zaffaroni sumó ayer otro capítulo, cuando editorialistas de estos periódicos tergiversaron posturas o directamente falsearon hechos con tal de orientar la opinión de sus lectores hacia una inverosímil destitución.
En la página 14 de Clarín, la editorialista Susana Viau, además de sus habituales ataques al gobierno, en este caso se apresura a plantear el tema de la “renuncia” y señala: “Aunque el Gobierno sabe que estos episodios tienen un efecto demoledor sobre su discurso, no propiciará ni apresurará la dimisión de Zaffaroni.”
A través de una comparación con el ex canciller alemán Willy Brandt, la editorialista fija su postura e insinúa la supuesta “necesidad” de una “renuncia” al plantear: “Desde un principio Brandt estuvo persuadido de que no podría mantenerse en su cargo después del escándalo que ponía en evidencia la debilidad de la seguridad del Estado, la ineficacia de la contrainteligencia de Bonn y la misma fragilidad de su experiencia y de su intuición. Brandt no era un traidor, no era un agente doble. Nadie sospechaba de su honor. Simplemente, se había descuidado.”
Con relación a la oposición, Viau plantea una falacia al afirmar: “Igual que con las Madres, la oposición ha sido cautelosa ante el severo traspié de un juez admirado y se mantiene a distancia, siempre por detrás de los acontecimientos. En ocasiones esa prudencia suena prescindente.” Es mentira. Basta chequear las declaraciones, por ejemplo, del candidato presidencial Ricardo Alfonsín la semana pasada, pidiendo a Zaffaroni que “dé un paso al costado”, o a la candidata presidencial Elisa Carrió exigiendo juicio político al magistrado, consignadas incluso en el propio Clarín. En esa misma página –la 14- el diairo incluso “desempolva” en una breve columna sin firmar el único voto negativo que tuvo Zaffaroni en el Congreso cuando se aprobó su designación como ministro de la Suprema Corte en 2003: el del ex senador Rodolfo Terragno.
En La Nación, Morales Solá concreta un recorrido discursivo parecido al de Viau y señala la “necesidad” del juicio político: “La política no puede pedirle la renuncia a un juez. Ese fue un error de Ricardo Alfonsín. En todo caso, la política puede abrir el proceso de un juicio político. (….) Un final digno. Eso es lo que el caso requiere para que el juez y la Corte sigan siendo lo que han sido.” <

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