sábado, 25 de septiembre de 2010

medios

LAS LEGISLATIVAS EN VENEZUELA Y EL COMPLEJO PANORAMA DE MEDIOS PRIVADOS OPOSITORES Y ESTATALES OFICIALISTAS
La guerra electoral de los medios venezolanos
La campaña subraya la transformación de la propiedad de los medios, la construcción de un nuevo sector público y la muy dura polarización de los opositores. La llamativa violencia del lenguaje que se usa en las acusaciones y en la vida política del país.
Por Mercedes López San Miguel
Desde Caracas
A la entrada del enorme edificio de la Biblioteca Nacional reza un cartel: “Venezuela Independiente, insurgente y soberana”. A un costado, pegado en la pared, un afiche más discreto: “Vive, el canal del Poder Popular”. Vive TV tiene su estudio en el cuarto piso de la biblioteca y es uno de los tres canales públicos del país, frente a los cinco privados nacionales. Está en el aire desde 2003 y no es casual: el punto de inflexión fue el golpe de Estado contra Hugo Chávez un año antes, que puso de relieve el apoyo de los grandes medios privados a la ruptura democrática. El líder bolivariano lo explicita cada vez que se dirige a las masas. Ayer mismo, desde uno de los televisores del canal se podía ver al mandatario prevenir a la población para que no se deje llevar por el mensaje de esos medios, a horas de las elecciones legislativas de mañana, a propósito del ruido mediático sobre un supuesto fraude. “Cuidado con la televisión, cuidado con los periódicos. Hoy ha llegado hasta extremos inimaginables la campaña de manipulación de la realidad. Aquí no puede decir nadie, a menos que sea un irresponsable, que hay un fraude montado.”
El presidente participó activamente de la campaña para unos comicios que enfrentará al oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) con una oposición heterogénea, aunada en la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), por el reparto de bancas en la Asamblea Nacional. El medio dominante del país caribeño sigue siendo la televisión. El medio es el mensaje, ya lo decía Marshall McLuhan, al advertir que las tecnologías pueden ser consideradas prolongaciones de nuestros sentidos. En este caso, ¿qué ven los venezolanos cuando encienden la pantalla chica? De los cinco canales de tipo comercial, dos mantienen alto rating: VeneVisión y Globovisión. Ambos ocupan los mayores espacios de audiencia y el noticiero del primero es el más visto al mediodía. Así lo explica en Medios y Poder en Venezuela el autor Modesto Emilio Guerrero.
Globovisión anoche repetía mensajes que llegan desde el Norte: “Estados Unidos dijo que espera que los comicios en Venezuela cumplan con la Carta Democrática Interamericana”, decía con énfasis el conductor.
Tanto Globovisión como Radio Caracas TV (RCTV) y VeneVisión se destacaron por legitimar el efímero golpe contra Chávez. Venevisión –del Grupo Cisneros asociado a Chase Manhatan Bank– cambió su línea y actualmente destina su espacio al entretenimiento. Dicen las malas lenguas que pactó con el oficialismo. En 2007, el gobierno bolivariano le quitó la licencia al canal Radio Caracas Televisión (RCTV) por violar la ley que regula el ejercicio del periodismo (Ley Resorte). En aquella ocasión la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) puso el grito en el cielo.
Gabriel Gil, jefe de programación de Vive TV que recibió a Página/12 en su oficina, destacó que su canal es parte de un nuevo sistema de medios públicos promovido por el chavismo que apunta a tener como audiencia a los movimientos sociales, trabajadores, estudiantes y sindicalistas. “El pueblo fue excluido históricamente de la comunicación. Por primera vez mostramos campesinos, trabajadoras y no una niña blanca con siliconas. El 90 por ciento lo hacemos en los barrios, con unidades móviles. Tenemos siete sedes en el país, donde la palabra la tienen las poblaciones de cada lugar, que con los privados están invisibilizados. Ellos (los canales privados) no quieren difundir los programas sociales del gobierno. Es como que no existieran.” De todas formas, el horizonte para este canal es ganar masividad. Venezolana de televisión (VTV) canal ocho –un equivalente al 7 en Argentina– es la emisora con mayor audiencia entre las públicas.
Cada día se editan en Venezuela diez diarios impresos de circulación nacional. Seis son comerciales opositores de derecha: El Universal, El Nacional, Reporte, Quinto Día, Nuevo País, Dos mil uno. Dos pertenecen al gobierno: Correo del Orinoco y VEA. Y dos mantienen líneas editoriales equidistantes: Ultimas Noticias (dirigido por el periodista y escritor de izquierda Eleazar Díaz Rangel) y Panorama.
Nada más leer el último editorial del diario El Nacional para entender el mensaje: “La peste militar chavista pretende que quienes tienen méritos en un ministerio, en una empresa del Estado o en una gobernación deben renunciar para dejar su puesto a un miembro de las fuerzas armadas. ¿Y por qué? ¿Cómo un militar rojo rojito puede volver una persona superior a un civil independiente, bien tecnificado y correcto en el manejo de las cuestiones oficiales? Votá para que esto se acabe”.
Un dato no menor es que las pérdidas de lectores de los principales diarios, como El Nacional, favorecieron la venta de Ultimas Noticias y Panorama, los menos polarizados.

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