domingo, 30 de junio de 2013

LA DEBILIDAD DEL ARMADO POLITICO DE MACRI

LA DEBILIDAD DEL ARMADO POLITICO DE MACRI

Un ingeniero con fallas en su estructura

El PRO va una vez más sin lista propia en la provincia de Buenos Aires, donde sumó candidatos a la boleta de Sergio Massa. Los que no pudieron cerrar con el intendente de Tigre se bajaron o emigraron a otros espacios. En el resto del país el macrismo hizo alianzas para todos los gustos.

 Por Werner Pertot
El cierre de listas dejó en claro que Mauricio Macri no pudo mostrar un armado propio en la provincia de Buenos Aires. En el PRO, hay quienes señalan que, de todas formas, tendrán la chance de mantener las tres bancas por la provincia y sumarán diputados provinciales que van en la lista de Sergio Massa. Otros macristas advierten sobre la desbandada de candidatos PRO que terminaron en las listas de Francisco de Narváez o que se bajaron, como ocurrió con Leandro Ginóbili. Varios de ellos son funcionarios porteños y, de momento, siguen en sus cargos. Como contrapartida, se rumorea que Massa exigió lugares en la lista de legisladores porteños que se definirá en septiembre. Esto generará más ruido dentro del PRO.

De visitantes

La provincia de Buenos Aires es la que tiene mayor peso electoral y la falta de un armado consistente año tras año se hace notar en el PRO. La diferencia
con la ciudad –donde el macrismo viene ganando elecciones legislativas desde 2003– es patente. En la ciudad siempre tuvieron candidatos propios. En cambio, no es la primera vez que los macristas bonaerenses tienen que buscar a último momento un cierre con otro espacio: en 2011, ya Macri se quedó sin candidato a gobernador. Su primo Jorge Macri se bajó a último momento y fue a competir en Vicente López. Resultó ganador, pero la mayoría de los candidatos debieron ir en busca de un lugar en las listas de Eduardo Duhalde y sufrieron la mala elección del ex presidente interino.
Cerca de Emilio Monzó, el encargado del armado del PRO, intentan relativizar este escenario, que desluce una candidatura presidencial de Macri, en especial ante los ojos peronistas. Entre los armadores macristas, imaginan que en diciembre el PRO va a aumentar su bloque de diputados con aportes de provincias como Santa Fe –ahora no tienen ninguno– y pasarán de no tener senadores a tener tres: Gabriela Michetti, Diego Santilli y Alfredo De Angeli. Proyectan que a ese bloque de senadores se pueden sumar algunos aliados como el salteño Juan Carlos Romero, Marcelo Inaudi (de Neuquén, responde a Horacio “Pechi” Quiroga), Liliana Fadul (Tierra de Fuego) y Eduardo Costa (Santa Cruz).
También indican que, pese a que no llevan lista propia, en la provincia consiguieron que Ma-ssa lleve en su lista a tres candidatos macristas en los primeros 13 puestos: son Soledad Martínez (6), Gladys González (12) y Christian Gribaudo (13). Calculan que con un 32 por ciento en la elección podrían ingresar los tres y así el PRO conservaría las tres bancas por la provincia de Buenos Aires. Otros macristas no tienen una mirada tan optimista: “El cierre fue con los intendentes. No nos dejaron poner ni a Carlos Melconian, ni a Guillermo Montenegro. Y eso que a Montenegro lo hicieron venir de Punta del Este para firmar”, cuenta un hombre del PRO.
El macrismo logró que Massa lleve a seis diputados provinciales en sus listas. Por la segunda sección, van Orlando Yans, Marcelo Pacífico (Pergamino); por la tercera, Eber Van Toore; por la cuarta, Roberto Costa (que responde a Gustavo Posse); por la sexta al presidente del bloque de diputados PRO, Marcelo Di Pascuale, y a Connie Rivas Godio. En la octava sección (La Plata) el dirigente macrista Julio Garro se quedó afuera de las listas porque no aceptó lo que le habían ofrecido. Los macristas afirman que hay 45 listas de concejales; una buena parte van con Massa, pero otros tantos terminaron con boleta corta.
Pese al acuerdo, los macristas miran con preocupación el de-sempeño electoral de Massa. Calculan que si llegara a sacar un 40 por ciento, es candidato puesto a presidente y lo desplaza a Macri. “Con una elección dividida en tercios, Macri sigue en la pista”, imaginaban en el PRO, donde ya corren rumores y preocupación por los lugares que –aseguran– Massa reclamará en la lista de legisladores porteños.

El desbande colorado

Hay algunos casos resonantes en los que no cerraron con el Frente Renovador: uno es en Lanús, donde será candidato nada menos que el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grinde-tti, quien de ser electo va a tratar de ejercer sus dos cargos a la vez. Grindetti tendrá que vérselas con el candidato que impulsa Massa, Nicolás Russo. El otro caso resonante fue el de Leandro Ginóbili, quien iba a competir para concejal de Bahía Blanca y se bajó de la candidatura para no ir a perder en una boleta corta. Monzó planteó que la idea era preservarlo para que compita por la intendencia en 2015, pero la señal no cayó bien.
En tanto, Francisco de Narváez pudo disfrutar robándole candidatos al PRO. Entre otros, competirán en las listas del Colorado, Axel Campbell (San Fernando), Javier Castrilli (La Matanza) y Nicolás Ducoté (Pilar). En el caso de Ducoté es como volver al primer amor, dado que antes de pasar a ser funcionario de Macri era el jefe de los equipos técnicos de De Narváez. Aún no ha sido echado de la gestión PRO.
También jugará con De Narváez en Lomas de Zamora Lisandro Greco, que ocupa el cargo de subsecretario de Administración en el Ministerio de Espacio Público porteño. Es un hombre del larretista Edgardo Censón. “Y Ramiro Tagliaferro, el marido de María Eugenia Vidal, no cerró con el Colorado en Morón porque a último momento lo llamaron para pararlo”, relatan en el PRO. Hubo situaciones más desesperadas: en Avellaneda, por ejemplo, un grupo de macristas que responden a Cristian Ritondo terminaron jugando en la lista de Gerónimo “Momo” Venegas, de escasas chances.
Entre los que reniegan de la falta de acuerdo entre Macri y De Narváez, se encuentra el diputado Julián Obiglio, que esta semana compartió una reunión con Natalia Gambaro y Gonzalo Atanasof, de Unión Celeste y Blanco, “Nos proponemos lograr en 2015 la unidad que nuestros líderes no pudieron alcanzar para esta elección”, se esperanzó Obiglio, que estuvo acompañado por Jorge Triaca y Rogelio Frigerio.

Del Sel y sus clones

Los macristas se juegan todo a que Miguel Del Sel repita la elección descollante que hizo en 2011, en la que estuvo a una uña de ser gobernador. Detrás de su candidato, cerraron con lo que se podría denominar el reutemismo sin Reutemann. En la lista va tercero Ricardo Spinozzi, quien fue el presidente del PJ cuando Carlos Reutemann conducía la provincia. El ex corredor de Fórmula 1, de todas formas, puso el freno de mano y dijo que no hizo ningún acuerdo con el PRO.
En Córdoba, Macri intentará replicar la experiencia que hizo con Del Sel, pero con el ex árbitro Héctor Baldassi. En el PRO reconocen que el lanzamiento de Domingo Cavallo complicó a su candidato, dado que les muerde votos de derecha. “Vamos a tener que recordarle a los cordobeses lo que fue el corralito”, trazaban la campaña con un tiralíneas.
La otra experiencia similar que pondrá a prueba el macrismo es la candidatura del ruralista Alfredo De Angeli, que compite para ser senador. A último momento, el legislador Rogelio Frigerio logró cerrar un acuerdo con Jorge Busti, quien resignó el lugar a senador, pero a cambio colonizó la lista de diputados. La primera candidata es su esposa, Cristina Cremer.
En La Pampa, intentarán disputar el tercer diputado que se elige en esa provincia con el ex futbolista Carlos “Colorado” Mac Allister. En Santiago del Estero y Jujuy también tienen candidatos propios.

En varias canastas

En otras provincias, el escenario se vuelve disperso y no hay un común denominador, salvo la idea de integrarse a lo que hay y a lo que sea competitivo. En Mendoza, se aliaron al Partido Demócrata. En San Luis, van con los Rodríguez Saá. En La Rioja, se sumaron al frente de Jorge Yoma, quien postergó a los macristas para darle lugar a los radicales disidentes. En San Juan, irán a internas con el senador Roberto Basualdo.
En Neuquén, cerraron un acuerdo con el intendente radical Pechi Quiroga. En Tucumán, Pablo Walter también armó con el radical José Cano. En Corrientes, están en el armado del gobernador Ricardo Colombi. En Catamarca, con el ex gobernador radical Eduardo Brizuela del Moral. En Formosa, con el radical Ricardo Bruyaile. En Misiones, están con Ramón Puerta y en Salta, con Romero. En Santa Cruz no tienen personería –apoyan simbólicamente a Costa– y en Chubut no presentan candidatos. De los dirigentes que encabezan las listas en estas provincias, ninguno responde en forma directa a Macri.

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