viernes, 29 de octubre de 2010

Máximo, el hijo de los Kirchner, sostuvo todo el tiempo a su madre

29/10/10 En el entorno político y el mercado se dice que tendría un rol preponderante en el futuro.
Se lo vio ayer, como nunca antes, en público, al lado de su madre, sosteniéndola, acompañándola, ayudándola. Máximo Kirchner, el primogénito de Cristina y Néstor, cumplió un rol crucial en los funerales de su padre y será, a partir de ahora, el sostén de la mandataria, incluso desde la política, una de sus pasiones.
Máximo estaba en Río Gallegos cuando se enteró que Kirchner, su padre, había muerto.
Tardó dos horas que fueron eternas en llegar a El Calafate. Voló en el Tango 03, junto a un grupo de amigos que militan en la agrupación que él creó, La Cámpora. Contuvo a su madre , la asistió, organizó el velorio familiar, recibió a sus parientes , a Diego Maradona, habló con funcionarios. Lo acompañaba una persona que es para él como un hermano y que era para Kirchner como un hijo, el empresario de medios Rudy Fernando Ulloa Igor, recién mudado a la ciudad de Pico Truncado. La noche del martes voló con Cristina hacia Buenos Aires en un avión de alquiler donde se trasladó, además, el cuerpo de Kirchner. La otra hija presidencial, Florencia, ya había llegado desde Nueva York, donde estudia cine en la New York Film Academy. El Gobierno había intentado que viajara en un vuelo de American Airlines pero se iba a retardar. Voló en un jet privado.
Máximo y Florencia estaban junto a Cristina cuando ella llegó a la Casa Rosada para encabezar las exequias de su esposo. Fue su primera aparición pública tras la muerte de Kirchner. Los dos hijos acompañaron a su madre durante el velorio. Pero fue Máximo el que se quedó todo el tiempo junto a ella , el que saludó a cada una de las diversas personalidade s que homenajearon al ex presidente, y el que c oordinó el acontecimiento con la asistencia del Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli. Se lo notó entero y firme , a pesar del dolor evidente, contaron fuentes oficiales que hablaron con él. Ni bien entró al Salón de los Patriotas se estremeció. A medianoche irrumpieron los militantes de La Cámpora y él fue el centro de las cámaras, los abrazos, los llantos.
Durante los siete años que los K llevan en el poder, Máximo se mantuvo en alejado de la exposición pública . Le fascinan los medios pero se molesta cuando aparece en ellos. Ese bajo perfil es justo el contrario a sus actividades en la intimidad de una familia absolutamente política. Máximo siempre se interesó por la política, creó La Cámpora, participó de infinidad de reuniones en Olivos, intercambios de opiniones con sus padres, dio su parecer sobre muchas de las medidas K.
Abrió el Gobierno a dirigentes juveniles . Suele sentar a los jefes de La Cámpora en el quincho de Olivos. Organizó, incluso, un equipo propio de fútbol para competir en los partidos que su padre solía jugar los viernes por la tarde. Además de los pingüinos históricos, s u interlocutor es Aníbal Fernández.
Antes lo era Alberto, el ex jefe de Gabinete.
Si hasta ahora Máximo no se metió más en la política fue por el freno que le ponía su madre , contaron fuentes oficiales que hablaron del tema con los Kirchner. Néstor, en cambio, alentaba que su hijo siguiera, de alguna manera, sus pasos.
Le confió uno de los pilares centrales de la vida familiar: las finanzas . Máximo maneja las cuentas de los Kirchner, los inmuebles, los plazos fijos. Fue por esas labores que tiene trato con varios de los banqueros más importantes del país. Muchas veces sorprendió a alguno de ellos quejándose por la manipulación de las cifras del INDEC y, sobre todo, por el papel del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Fue por esos diálogos con agentes del mundo de las finanzas que los mercados creen puede haber un giro en algunas variables de la política económica , confiaron a Clarín fuentes del mercado financiero. Máximo, como buen Kirchner, tiene convicciones fuertes. Así como dejó trascender sus críticas a Moreno, también se mostró distante con de Hugo Moyano cuando éste llegó al velorio de su padre. Banqueros muy influyentes creen que Máximo será ahora un personaje central del poder, un asesor ineludible de su madre . Aun en este momento de dolor, en el Gobierno se especula con lo mismo. “Va a sostener y defender a Cristina, como siempre, pero es probable que ahora lo haga desde la política ”, dijo a Clarín un ex funcionario que durante años accedió a la intimidad de Olivos. ¿Máximo en política? Es un Kirchner.

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