jueves, 29 de marzo de 2012


Una consecuencia de la propuesta de reforma al Código Civil y Comercial

Los casados también podrán acordar cómo dividir los bienes
La jurista Aída Kemelmajer de Carlucci, integrante del equipo que redactó el anteproyecto, explicó que ese acuerdo no será sólo prenupcial, sino que se podrá firmar también durante el matrimonio. Inquietud por el divorcio expréss

Por:
Yésica De Santo

 A un día de que la presidenta Cristina Fernández recibiera el anteproyecto para modificar algunos artículos del Código Civil y unificarlo con el Comercial, la jurista mendocina Aída Kemelmajer de Carlucci, una de las tres cabezas de la propuesta, explicó que la incorporación del contrato de bienes para un matrimonio no será un acuerdo “prenupcial”, ya que se podrá firmar antes o después del casamiento frente a un escribano público. Distintos letrados celebraron la posibilidad de una modificación y describieron a Tiempo Argentino qué ocurre hoy cuando un matrimonio quiere hacer un acuerdo similar.
 Según detalló Kemelmajer, ex ministra de la Corte Suprema de Mendoza –quien condujo el trabajo junto al presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti y la vicepresidenta, Elena Highton de Nolasco–, los cónyuges podrán “moverse dentro del régimen de ganancialidad, en el que si el matrimonio se disolviera, cada uno se llevaría el 50%”, como ocurre en la actualidad, y también existirá la opción de “hacer una declaración antes o después del matrimonio”, en la cual se podrá firmar lo que la pareja disponga. Kemelmajer aclaró: “Si me caso o no me caso, tengo deber de asistencia al otro que vive conmigo. Pero si decidí casarme, puedo elegir el régimen.” Y advirtió que la elección no significa que, ante una separación, uno de los integrantes de la pareja “se va con una mano atrás y otra adelante. Puede solicitar compensaciones económicas”.
 Consultados por este diario, los abogados opinaron al respecto.
 “La Argentina presentaba un gran retraso con respecto a los contratos prenupciales, documentos que, por ejemplo, en Uruguay funcionan hace décadas y muy bien”, destacó Jorge Rizzo, presidente de Colegio Público de abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Por su parte, el abogado de familia Osvaldo Ortemberg aseguró que los enamorados pueden hablar de dinero, “el nuevo código quita el tabú con respecto al vil metal. Vivimos en una sociedad capitalista, el amor no impide hablar de los bienes.” Agregó que con la reforma se eliminaría la eterna sospecha cuando uno de los integrantes de la pareja tiene mucho dinero: ¿se casa conmigo por amor o por interés?
 Alejandro Segarra, abogado  civil y ex integrante de la Asociación por los Derechos Civiles, opinó que las declaraciones previas o posteriores al matrimonio “no debilitan a la institución civil del matrimonio. Algunos letrados dan ese argumento, pero escapa a lo meramente jurídico. Estamos hablando de dos personas adultas que pueden decidir, y eso resulta un progreso.” Segarra también destacó que no cree que la medida genere “un cambio gigantesco. Las parejas no van a correr a realizar contratos.”
 La reforma del Código Civil también busca simplificar los trámites de divorcio. Bastará la voluntad de uno solo de los cónyuges, sin necesidad de que exista mutuo acuerdo, para concretar la separación. Al respecto, Rizzo aseguró que si bien los plazos deben abreviarse, “no hay que caer en lo que se llama divorcio exprés. Deberían permanecer las causales en pos del derecho de la defensa del otro, es decir, de quien no se presenta a pedir la separación. La manera en que nos manejaremos frente a un divorcio con culpabilidad, por ejemplo, en el caso de adulterio, todavía es muy confuso.”
 Para Ortemberg, lo que une a las parejas hoy es “el amor”. “Por eso pudo salir la ley de matrimonio igualitario. Antes había que bancarse cualquier cosa, y el fundamento era la reproducción”, y agregó que la modificación civil “nos pone al nivel de las culturas avanzadas. No tiene sentido que el Estado intervenga en la intimidad de la pareja. Sin embargo, sospecho que luego de un divorcio sin acuerdo, la guerra puede desplazarse, como también ocurre hoy,  la tenencia de los hijos, etcétera.”
 En la actualidad, algunas parejas acuden ante escribanos públicos para acordar la repartición de los bienes en caso de divorcio, sin embargo, el trámite no es válido.
 “Si lo hacen, es nulo. Cuando entre en vigencia el nuevo código tendrá todo el respaldo de la ley”, explicó Nelly Taiana de Brandi, del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. “Hay gente que no se casa para evitar confundir el amor con la economía –destacó–. Por eso este cambio en el Código Civil, no hará otra cosa que “darle vida al matrimonio”.

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