jueves, 28 de febrero de 2013

que no ocurra lo mismo en santa fe,atento corral que un emprendimiento similar estaria por hacerse en la zona costera

Paraná. El galpón emplazado en el Club Náutico está en infracción

La comuna analiza el caso de la guardería náutica


La oficina de Legales de la Municipalidad analiza el caso de la guardería náutica no autorizada
Crédito: Sergio Ruiz
La oficina de Legales de la Municipalidad analiza el caso de la guardería náutica no autorizada

El caso de la guardería náutica que fue edificada junto al balneario Thompson –una zona de alto valor paisajístico y turístico de la ciudad– sigue generando preocupación. Ahora, tras un trámite que inició a mediados del año pasado el área de Planificación municipal, que considera que no corresponde que un galpón de esas características esté allí en ese lugar, el expediente se encuentra en la Secretaría Legal y Técnica. El escrito se está estudiando y aún no se ha producido un dictamen al respecto. Así lo informó a EL DIARIO desde el área, Javier Pereyra, quien confirmó que se trabaja al respecto.
La controversia trata sobre un enorme galpón de chapa, de 50 metros de largo por 9 metros de alto, con cinco pisos para albergar lanchas y embarcaciones similares. Sus constructores decidieron pintarla de color verde oscuro, en un intento de mitigar el incordio que causa ese galpón (más propio de un área industrial) en el paisaje ribereño.
Nadie discute que una guardería náutica debe estar cerca de la costa, y tener acceso al río, aunque sí se ha observado la forma de la infraestructura, en desequilibrio con el entorno natural y de los usos que se han dado a esa zona de Paraná.

Legislación. Planificación juzgó negativamente esa construcción a la luz del Código Urbano de Paraná (ordenanza Nº 8.563), que fija una serie de áreas especiales “caracterizadas por sus condiciones funcionales, paisajísticas, ambientales o históricas, que requieren un tratamiento urbanístico especial e integral que posibilite ordenar, proteger y promover sus valores, debido al significado e impacto de las mismas sobre las áreas inmediatas y el conjunto de la ciudad” (artículo 30º). Entre estas áreas especiales menciona el área de protección patrimonial Túnel Subfluvial, que para los redactores del Código tiene un gran “valor social y cultural” proveniente de “los recursos edilicios y paisajísticos que constituyen su entorno y que deben preservar su carácter de puerta de acceso a la ciudad y enmarcar la obra” (artículo 172º). Dentro del área del Túnel se encuentra el terreno –a la orilla del río y sobre el arroyo Las Viejas–, donde el Club Náutico Paraná construyó el tinglado para albergar 200 lanchas, privilegiando intereses particulares por sobre el público.
El municipio sostiene que no fue autorizada la construcción de la guardería e informó oportunamente que el caso había sido enviado al área de Legales para que ésta determine los pasos a seguir. Hoy los abogados siguen analizando el expediente.

Fuera de lugar. EL DIARIO consultó acerca del tema al arquitecto Rubén Cabrera, quien diseñó espacios públicos como la nueva Costanera y el proyecto ganador para la remodelación de la Plaza Mansilla (Casa de Gobierno). “Me parece bien que el municipio se ocupe del tema. Se trata de una mirada inconsulta y arbitraria respecto de lo que es el espacio público y la ciudad”, dijo en primer lugar. “Me parece que esto está absolutamente fuera de lugar y corresponde a decisiones unilaterales que atraviesan el interés comunitario. No puede ser unilateral la decisión de construir un galpón que produce un cortocircuito con el propio paisaje”, señaló el especialista. Muy por el contrario, “la determinación de qué tipo de galpón construir y en qué lugar no puede ser inconsulta y unilateral”, subrayó. “Se trata de situaciones que tienen que ver con el interés comunitario, hay que tener en cuenta lo que dice el reglamento municipal, el Código Urbano”, sostuvo.
Asimismo, Cabrera destacó “lo arbitraria que ha sido y que es en la actualidad la ocupación de Los Arenales junto con ese atropello a la razón, al sentido común, al vecino de la ciudad de Paraná, como es el muro que se construyó, una situación sumamente arbitraria”, finalizó diciendo en relación al country Amarras del Sol, que está separado por un paredón del modesto barrio Los Arenales. Este muro obstaculiza la visual al río de la que disfrutaban los vecinos antes de la existencia del paredón.

Sin autorización
De acuerdo con lo que informó oportunamente el secretario de Planificación municipal, Guillermo Federik, el Club Náutico no solicitó autorización para levantar la guardería –erigida durante la gestión anterior– y “tampoco actuó el municipio” al momento de la construcción. “Pudimos detectar que no tenía permiso municipal y enviamos las actuaciones a la Secretaría Legal y Administrativa, que está considerando los pasos jurídicos a seguir”, ya que la obra está consumada. “Se trata de una construcción fuera de cualquier reglamentación, que no ha cumplido los requisitos mínimos de presentación”, dijo el funcionario y señaló que este tipo de construcción en esa zona de la ciudad hubiese ameritado el análisis del proyecto por parte de la comisión asesora del Código Urbano. Este marco legal “permite guarderías náuticas en esa zona pero en este caso no hubo presentación de planos, ni factibilidad de parte de la comisión asesora del Código, que analiza las obras que tengan una cuestión particular, como la del Náutico. El uso está permitido, obviamente, pero habría que ver las normas de edificación”, indicó Federik. Sucede que este galpón resta belleza a la zona y obstaculiza la vista del paisaje del río y de las islas a los vecinos.
En tanto, el Club Náutico informó en su momento que la guardería se levantó ante la imposibilidad de guardar más lanchas a la intemperie en el predio.


AL MARGEN
Protegida. El Código Urbano de la ciudad determina algunas áreas especiales, de protección ambiental y patrimonial, para proteger posibles avasallamientos sobre el bien común. La zona donde fue construido el galpón del Náutico estaría encuadrado bajo esta protección patrimonial que corresponde al Túnel Subfluvial, y por ende es antirreglamentario.

Negocio. Las guarderías náuticas constituyen un fabuloso negocio inmobiliario. Portales de Internet especializados que operan en ciudades ribereñas sobre el Paraná o en el Delta ofrecen proyectos de inversión a partir de la alta demanda que registran. En cuanto a la compra de una “cama náutica” para lancha, los precios oscilan en los $65.000 a U$S 16.500 (dependiendo de la zona y la construcción) y el alquiler de un plaza en una guardería ronda los $1.000 por mes.

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