lunes, 27 de febrero de 2012

un dios a la medida de las circunstancias,como una marca de ropa no tiene sentido

Santa Fe

Domingo, 26 de febrero de 2012

Arancedo: “Que la oración ayude a sanar las heridas abiertas”

Tras una gran polémica, el actual arzobispo santafesino y jefe de la Iglesia católica argentina, José María Arancedo, ofició anoche en la Catedral una misa por el ex arzobispo Edgardo Gabriel Storni.

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El pedido de misericordia por el ex arzobispo de Santa Fe, Edgardo Gabriel Storni, estuvo presente desde el primer minuto de la misa. El actual arzobispo santafesino y jefe de la Iglesia católica argentina, José María Arancedo, ingresó a la Catedral en el preciso instante en que el coro cantaba: “Escúchanos Señor, misericordia. Perdónanos nuestras culpas”.

Desde que falleció Storni, hace exactamente una semana en la localidad cordobesa de La Falda, en Santa Fe volvió a hablarse de heridas que aún no cerraron. Quien fuera el hombre fuerte de la Iglesia local entre 1984 y octubre de 2002, cuando renunció como arzobispo acuciado por las denuncias de abuso sexual en su contra, tuvo su último adiós en Santa Fe.

La Catedral estuvo llena de gente, aunque muchos aclaraban que siempre van a la misa de las 20 de los domingos. Afuera, durante el acto religioso no había nadie. No hubo reproches ni provocaciones. Toda la ciudad ignoró el hecho.

Promediando su homilía, dedicada en principio a la cuaresma pascual, Arancedo dijo: “También en esta celebración vamos a rezar por un hijo de Dios que ha muerto y que fue obispo de nuestra Iglesia. La oración por los difuntos se dirige a la misericordia de Dios, que es expresión de su amor y de justicia. Por provenir del amor y de la justicia de Dios, la misericordia no es un amor complaciente, sino exigente porque busca el bien de sus hijos e invita, por lo mismo, a la necesaria purificación sea en esta vida, como en la futura”.

Luego el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina hizo uso de su cintura política. “La oración por los fieles difuntos no tiene el sentido de homenaje, sino del sufragio por su eterno descanso”, dijo y agregó: “Rezar por los difuntos es un acto de fe y una obra de misericordia. He querido por ello, como pastor de esta Iglesia, presidir, hoy, la celebración de la santa misa del primer domingo de cuaresma, el sufragio de monseñor Edgardo Storni”.

En ese sentido, Arancedo rezó: “Encomendándolo a Dios, pidamos que tenga misericordia de él. Rezamos en la oración por los difuntos que perdone sus pecados por el concepto de toda culpa y reconciliado con Dios padre sea llevado sobre los hombros del buen pastor.La oración nos introduce y la sabiduría de la fe nos abre el camino al conocimiento del amor del padre”.
Arancedo, a pesar de dejar claro que no se trataba de un homenaje a Storni, también aclaró que de lo que se estaba participando era de un “acto religioso”. “Ello no desconoce las instancias humanas de la justicia, a las cuales nos debemos como ciudadanos. Pero ella no determina el alcance del amor y la justicia de Dios”, agregó.

Justamente en esas “instancias humanas de la justicia” que en parte quedaron truncas por el fallecimiento del ex arzobispo, Arancedo parece haber reconocido que el paso de Storni por el arzobispado santafesino y su turbulento final, hoy, a casi 10 años de su renuncia, y a pesar de su fallecimiento, aún no tuvieron un final con paz.

“Pido al señor, además, que la celebración de esta eucaristía, que es fuente de reconciliación porque actualiza la pascua de Cristo, sane las heridas aún abiertas y fortalezca los lazos de comunión en nuestra iglesia”, dijo.

Por último, Arancedo rezó: “Que María Santísima, nuestra madre de Guadalupe, reciba estas oraciones e interceda por el eterno descanso de su hijo, por quien hoy elevamos nuestra oración. Amén”.

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