domingo, 31 de julio de 2011

negocios con la opinion publica

El silencio hegemónico ante la “campaña sucia” en la ciudad

Qué se esconde detrás del blindaje mediático del Grupo Clarín a Macri

Publicado el 31 de Julio de 2011

Desde que el PRO es gobierno en la Capital Federal, el diario de Noble y Magnetto buscó tapar todos los escándalos de la gestión macrista. Trato preferencial, negocios compartidos y el rol del ministro de Cultura, Hernán Lombardi.
Sin dudas, el blindaje mediático con que el Grupo Clarín viene “arropando” al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, alcanzó su clímax con la celebración de los comicios en la Ciudad de Buenos Aires. Más aun, desde que el escándalo de la “campaña sucia” puso en la mira al consultor Jaime Durán Barba, el cerebro de la globo-política del PRO. Sin embargo, el origen del tratamiento preferencial que Clarín le dispensa al macrismo se remonta a mucho tiempo atrás. Comenzó con el desembarco mismo de esta fuerza en la Capital Federal y se fue cristalizando en suculentos negocios compartidos, como en el caso del contrato por 274 millones de dólares para proveer de notebooks y netbooks a alumnos de la Ciudad.
De igual forma, la amabilidad del diario de Ernestina Herrera de Noble no se limita a la figura del jefe comunal, sino que se hace extensiva a otros funcionarios macristas. Uno de ellos es el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, de excelente relación con altos directivos de holding, como por ejemplo Ricardo Roa, editor general adjunto del diario y uno de los operadores más eficientes del grupo. Tal vez por eso, el área que dirige Lombardi se volvió un caso testigo de la relación de mutuo apoyo entablada entre esta empresa y el gobierno porteño.
Aunque nunca fue publicado en el Boletín Oficial, el macrismo, por contratación directa, entregó a las firmas Arte Gráfico Editorial Argentino y Arte Radiotelevisivo Argentino, ambas del Grupo Clarín, los derechos exclusivos para transmitir los eventos realizados en el Teatro Colón hasta 2012.
El negocio se plasmó con la demorada reapertura del Colón, en mayo de 2010, cuya fiesta inaugural fue televisada por Canal 13, con la clara intensión de contrarrestar los eventos masivos que se celebraban por el Bicentenario.
El macrismo trató de ocultar la existencia de este contrato, que quedó en evidencia con el expediente Nº 513943-10, donde la Procuración General de la Ciudad emitió un dictamen al respecto.
Por la misma época, Clarín lanzó El Gran Libro del Teatro Colón: siete fascículos que recorrían los más de 100 años de historia de este ícono de la élite criolla. Una vez más, el Grupo contó con trato preferencial, en este caso, para difundir el material y tener acceso a documentos e imágenes únicas.
De todas formas, no fue el Colón el único contacto entre la cultura macrista y el “Gran diario argentino”. En agosto de 2010, en pleno escándalo por las escuchas ilegales, trascendió que el juez Norberto Oyarbide investigaba una posible conexión entre el ministro Lombardi y el suegro del espía Ciro James, un empresario del rubro publicitario de nombre Juan José Zanta. En lo concreto, si bien el expediente siguió otro curso y Lombardi dijo que todo era un sinsentido, en 2003 se había presentado en el Registro Nacional de Propiedad Industrial la marca “Museos de la Argentina – Turismo Cultural – Expo”, a nombre de la razón social “EFYC SA Zanta Juan José Lombardi Hernán Santiago”.
Zanta es director general de Eco Publicidad SRL, empresa con más de 30 años en el mercado publicitario. En el curriculum que figura en la web de la firma, el suegro de James se define como “un hombre de prensa”, que “tuvo a su cargo por varios años el desarrollo de diversas secciones y suplementos para el diario Clarín”.
Silvia Daniela Zanta, esposa del espía, es una de las directivas de Eco Publicidad y su nombre pasó a la fama no sólo por las pinchaduras de su marido, sino por haber intercambiado llamados y compartir emprendimientos con la wedding planner Bárbara Diez, esposa del jefe de Gabinete del PRO, Horacio Rodríguez Larreta.
Con el affaire de las escuchas telefónicas el blindaje mediático de Clarín sobre Macri mostró todo su poderío, con un sistemático intento por bajarle el tono al escándalo. Prueba de ello es lo poco que Clarín recuerda a sus lectores que por esta causa el jefe de gobierno –que hoy intentará renovar su cargo– tiene un procesamiento ratificado en segunda instancia.
Similar cobertura edulcorada mereció para el multimedios la declaración de Macri en el expediente que investiga a la extinta UCEP, el grupo de choque con que el PRO quiso “limpiar” las calles de indigentes, y donde el ingeniero consiguió que le dictaran la falta de mérito. Otro tanto pasó con las irregularidades en la concesión del mobiliario urbano, que fueron silenciadas por Clarín hasta que pudo anunciar que Macri había sido sobreseído. Más tarde, llegaría la “campaña sucia” contra Daniel Filmus y el grupo mediático volvería a reafirmar sus pactos con el macrismo. <
Los millones en danza
Con un polémico contrato por 274 millones de dólares, el macrismo le adjudicó a la empresa Prima, del Grupo Clarín, la provisión de notebooks.
Prima también fue favorecida por el gobierno de la Ciudad con un contrato por casi 3 millones de pesos para ofrecer el servicio de conexión por banda ancha.
El anterior proveedor de ese servicio había sido Cablevisión, otra empresa del multimedios.
Para que transmita la fiesta inaugural del Colón y los eventos realizados hasta 2012, el PRO cerró un contrató de forma directa con dos firmas del Grupo Clarín.
El caso de la pauta oficial
El domingo pasado, Tiempo Argentino publicó una extensa investigación acerca del desmanejo de fondos públicos en la Secretaría de Comunicación Social de la Ciudad.
El trabajo dejó en evidencia el andamiaje montado por el macrismo para beneficiar a un grupo de empresas intermediarias, vinculadas a los propios funcionarios de la secretaría. Sin embargo, esta contundente denuncia periodística fue silenciada por los medios hegemónicos, los mismos que, según figura en los registros públicos, recibieron más pauta oficial por parte del Ejecutivo porteño. En el caso de Clarín, entre 2008, el segundo semestre de 2009 y todo 2010, recibió 29,7 millones de pesos, en tanto que Canal 13 obtuvo, en igual período, 28,6 millones de pesos.

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