Macri sacó a pasear su 47 % en una caravana rosarina con Del Sel
18/07/11El carisma del actor de Midachi reluce en los barrios más castigados.
PorMariano Thieberger
Rosario. Enviado Especial
Rosario. Enviado Especial
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Miguel Del Sel cuenta que el único contacto que tuvo con Jaime Durán Barba fue al final de una función de Midachi. Imitando el acento del ecuatoriano, dice que el asesor estrella de Mauricio Macri le hizo una sola recomendación para afrontar la campaña santafesina: “Sigue siendo como tú eres” . Se ríe si le preguntan cuánto tuvo que pagar por el consejo, pero parece haberlo tomado muy en serio. En campaña, desde la caja de una pick up que recorre en caravana toda la periferia de Rosario, Del Sel se muestra como lo conoce el público de Midachi. Para él, los que no se ríen de sus chistes no son ni kirchneristas ni socialistas, son seguidores de Les Luthiers .
“Yo confío en Miguel”, dicen los afiches. “Se viene Miguel, Miguel es el hombre para Santa Fe, después no me digas que no te avisé”, dice el jingle. El apellido del candidato sólo figura en unas pelotas amarillas de plástico que le van tirando a la gente por el camino.
Lo saludan desde un lavadero de autos, una verdulería o un monoblock.
“Chau vieja”, “chau mamita” o “chau negrucho”, son algunas de las variantes de su saludo. “Es como si hubiera estado en la casa de ellos toda la vida”, dice el candidato hablando de su popularidad. Y, aun sin bajarse de la camioneta, vuelve a meterse en las casas. Gritándole a un hombre que saluda desde la terraza que parece Perón, diciéndole a un bigotudo que podría ser el hermano de Aníbal Fernández o mandando a una señora que se asoma a la puerta a cambiarse el “batón”.
“Yo no prometí nada durante la campaña, sólo trabajar con pasión y con honestidad. La gente no te pide grandes cosas”, dice mientras la camioneta va dejando atrás barrios enteros acostumbrados a vivir casi sin nada.
Del Sel le tira una bolsa de galletitas a tres chicos que pasan en un carro tirado por un caballo. En los barrios pobres de Rosario es donde mejor resultado sacó en las primarias de mayo.
En el centro, en cambio, es donde peor le fue . Allí aparecen al rescate Macri y Gabriela Michetti para una suelta de globos bien PRO en el Parque Independencia. Macri se trepa a la camioneta. Con el jingle “se viene Miguel” de fondo, repite el extraño paso de los festejos porteños.
“Acá no hay kirchneristas”, se entusiasma Macri por los saludos. Sólo un minuto después, la camioneta pasa delante de un encuentro de fiscales kirchneristas y llueven los gritos de “gorila”. “Miguel, yo te quería mucho pero creía que eras peronista”, le grita un hombre a Del Sel mostrándole un afiche de Agustín Rossi.
“Soy peronista”, es la inaudible respuesta del candidato .
Pasaron casi siete horas y la caravana se termina. Quedan sólo cuatro días de campaña. Y Del Sel todavía tiene una sorpresa más para su público: el jueves volverá a estar en el living de Susana Giménez . Y allí, seguro, otra vez los hará reír.
“Yo confío en Miguel”, dicen los afiches. “Se viene Miguel, Miguel es el hombre para Santa Fe, después no me digas que no te avisé”, dice el jingle. El apellido del candidato sólo figura en unas pelotas amarillas de plástico que le van tirando a la gente por el camino.
Lo saludan desde un lavadero de autos, una verdulería o un monoblock.
“Chau vieja”, “chau mamita” o “chau negrucho”, son algunas de las variantes de su saludo. “Es como si hubiera estado en la casa de ellos toda la vida”, dice el candidato hablando de su popularidad. Y, aun sin bajarse de la camioneta, vuelve a meterse en las casas. Gritándole a un hombre que saluda desde la terraza que parece Perón, diciéndole a un bigotudo que podría ser el hermano de Aníbal Fernández o mandando a una señora que se asoma a la puerta a cambiarse el “batón”.
“Yo no prometí nada durante la campaña, sólo trabajar con pasión y con honestidad. La gente no te pide grandes cosas”, dice mientras la camioneta va dejando atrás barrios enteros acostumbrados a vivir casi sin nada.
Del Sel le tira una bolsa de galletitas a tres chicos que pasan en un carro tirado por un caballo. En los barrios pobres de Rosario es donde mejor resultado sacó en las primarias de mayo.
En el centro, en cambio, es donde peor le fue . Allí aparecen al rescate Macri y Gabriela Michetti para una suelta de globos bien PRO en el Parque Independencia. Macri se trepa a la camioneta. Con el jingle “se viene Miguel” de fondo, repite el extraño paso de los festejos porteños.
“Acá no hay kirchneristas”, se entusiasma Macri por los saludos. Sólo un minuto después, la camioneta pasa delante de un encuentro de fiscales kirchneristas y llueven los gritos de “gorila”. “Miguel, yo te quería mucho pero creía que eras peronista”, le grita un hombre a Del Sel mostrándole un afiche de Agustín Rossi.
“Soy peronista”, es la inaudible respuesta del candidato .
Pasaron casi siete horas y la caravana se termina. Quedan sólo cuatro días de campaña. Y Del Sel todavía tiene una sorpresa más para su público: el jueves volverá a estar en el living de Susana Giménez . Y allí, seguro, otra vez los hará reír.


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